Facundo Moyano se defendió tras la denuncia de su novia

NewsITe
El ex diputado nacional y dirigente sindical Facundo Moyano rompió el silencio luego de su detención, ocurrida tras la denuncia de su pareja, Candela Arizaga, por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en un contexto de presunta violencia de género. En una entrevista televisiva, el referente gremial negó consumir drogas y sostuvo que la joven sufrió un paro cardíaco dentro del departamento que comparten sobre la Avenida Del Libertador, en el barrio porteño de Belgrano.
Moyano relató que la primera llamada al 911 se realizó cuando ambos aún estaban dentro del edificio, alrededor de las 5:03, y aseguró que fue él quien se comunicó con el portero para pedir ayuda. Según su versión, tras advertir que Arizaga se descompensaba, le practicó maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) y luego pidió la presencia de una ambulancia y de la Policía. “Después de que Candela tuvo un paro cardíaco, yo me comunico con el portero”, declaró, al tiempo que insistió en que su pareja no recuerda ese episodio porque, afirma, estaba inconsciente.
El encargado del edificio habría señalado que Moyano le dijo que él mismo estaba atravesando un paro cardíaco, algo que el dirigente desmintió tajantemente: “Claramente, yo no puedo haber tenido un paro cardíaco porque no puedo llamar al portero mientras tengo un paro cardíaco”, sostuvo, marcando contradicciones que, según afirma, se instalaron en la reconstrucción pública del caso.
Negativa a consumir drogas y decisión de no hacerse análisis
Consultado sobre la posibilidad de consumo de estupefacientes durante la noche del episodio, Moyano negó de manera enfática haber ingerido cocaína. “No, no se consumió cocaína. No consumo, no soy adicto ni nunca tuve problemas de adicción”, remarcó. También explicó por qué se negó a realizarse análisis de sangre y orina: aseguró que se trató de una estrategia jurídica recomendada por sus abogados, quienes le sugirieron no aceptar esos estudios en el marco de la causa.
En paralelo, el caso se tramita en la Justicia con la denuncia de Arizaga como principal elemento de acusación. La investigación deberá establecer si existieron episodios de violencia de género, si hubo privación ilegítima de la libertad y en qué contexto ocurrieron los hechos que terminaron con la intervención policial y la posterior detención del dirigente.
Videos, recorrido por Belgrano y críticas a la Justicia
Otro de los puntos que generó debate público fueron las imágenes de cámaras de seguridad que muestran a Arizaga corriendo por las calles de Belgrano, aparentemente en busca de ayuda. Sobre uno de esos registros, Moyano sostuvo que el hombre que aparece detrás de la joven no es él, sino un efectivo policial. “Nunca soy yo el que está corriendo. El que está de pantalón corto y de remera soy yo”, precisó, diferenciando su figura de la del agente que, según él, la seguía.
- Asegura que llamó tanto a la Policía como al portero y pidió la llegada de una ambulancia.
- Afirma contar con videos y grabaciones del interior del departamento que respaldarían su versión.
En ese sentido, el ex diputado reveló que tiene registrado en video “todo el episodio” ocurrido dentro de su vivienda. De todos modos, aclaró que por el momento no decidió entregar esas imágenes a la Justicia y que su intención inicial es mostrárselas a Arizaga y a algunos periodistas para, según indicó, “demostrar lo que realmente pasó”.
“¿Una persona que está cometiendo violencia contra su pareja llama a la Policía y le dice ‘vengan, por favor’?”, cuestionó Moyano, al defenderse de las acusaciones en su contra.
Moyano también criticó con dureza la actuación judicial y consideró que su condición de figura pública influyó en la decisión de detenerlo. “Yo soy consciente de que estuve detenido también porque soy Facundo Moyano”, dijo, al sostener que no había elementos suficientes para mantener la imputación en su contra. El caso continúa bajo investigación y se espera que en las próximas semanas se definan nuevas medidas de prueba, en un contexto de fuerte repercusión mediática y sensibilidad social frente a las denuncias por violencia de género.

