Antes de acompañar a Lionel en su llegada a Barcelona, Jorge Messi trabajó durante más de dos décadas en Acindar y recorría unos 60 kilómetros desde Rosario hasta la planta de Villa Constitución. Allí fue supervisor en la Planta de Talones, donde las tareas incluían el contacto con plomo, cianuro y vapores, según reveló en exclusiva a EL NORTE un trabajador que compartió tareas con él en la siderúrgica.

Antes de que el apellido Messi quedara asociado a Barcelona y a la carrera del mejor futbolista del mundo, Jorge Messi trabajó durante años en la planta de Acindar de Villa Constitución. Ingresó a la siderúrgica en 1980, se formó como técnico químico y llegó a desempeñarse como supervisor en la Planta de Talones, dentro del área vinculada al control de la producción.
Adrián, trabajador de Acindar que conoció aquella planta y habló en exclusiva con EL NORTE, recordó que en el sector se trabajaba con sustancias como cianuro y plomo y que existía una importante presencia de vapores. Según explicó, las medidas relacionadas con seguridad y medio ambiente todavía no tenían durante aquellos años el nivel de implementación que adquirieron posteriormente.
El trabajador conserva, además, el recuerdo de haber recorrido personalmente ese sector junto a Jorge cuando todavía daba sus primeros pasos dentro de la siderúrgica. “Imaginate vos, una pileta de plomo fundido, caminando nosotros por una tarima arriba de eso”, describió Adrián al reconstruir las condiciones en las que debían desplazarse para realizar las mediciones.
Según reconstruye el periodista Guillem Balagué en la biografía autorizada Messi, el empleo en Acindar constituía el principal sostén económico de la familia y el salario de Jorge permitía mantener un hogar que llegó a estar integrado por seis personas. La misma obra señala que fue adquiriendo mayores responsabilidades dentro de la empresa, mientras Celia Cuccittini se ocupaba de la crianza de Rodrigo, Lionel, Matías y María Sol.
La situación económica de aquellos años también aparece reflejada en los recuerdos de sus hijos incluidos por Balagué. Matías definió a su padre como un obrero que siempre debía cuidar los gastos, aunque aseguró que pudieron estudiar en buenas escuelas y nunca les faltó lo necesario; Lionel, en tanto, describió a los Messi como una familia “modesta, pero no pobre”.
60 kilómetros para llegar a Acindar
La jornada de Jorge no comenzaba al ingresar a la planta. La familia vivía en Rosario y él debía recorrer alrededor de 60 kilómetros para llegar a Villa Constitución, un traslado que formó parte de su rutina durante los años en los que el salario de Acindar representaba el principal ingreso de su hogar.
Daniel Ángel Reche, excompañero de Jorge en la siderúrgica, reconstruyó en una entrevista con TN cómo realizaban esos viajes. Algunas veces se trasladaban en el automóvil de Reche, en otras oportunidades compartían los remises dispuestos por la empresa y Jorge también utilizaba un colectivo que tomaba en la intersección de las avenidas San Martín y Uriburu, en Rosario.
El trayecto demoraba aproximadamente una hora y diez minutos y debía adaptarse a los horarios de la fábrica. Reche recordó que Jorge cumplía turnos rotativos de 12 horas, incluidos sábados y domingos, por lo que sus francos podían producirse durante cualquier día de la semana.
Entre los trabajadores también se había ganado el apodo de “Peluca” por la abundante cabellera que tenía en aquellos años. El fútbol de Lionel todavía no ocupaba un lugar relevante entre quienes compartían la actividad diaria con Jorge: otro trabajador consultado por EL NORTE aseguró que recién se enteró de que su hijo jugaba después de que ambos se marcharan a Barcelona.

De Acindar a Barcelona
El trabajo en Villa Constitución acompañó a Jorge durante los años en los que Lionel comenzó a desarrollar su carrera en las divisiones infantiles. Con el crecimiento futbolístico de su hijo y las dificultades para sostener el tratamiento que necesitaba, la posibilidad de viajar a España terminó colocando a la familia ante una decisión que también significaba abandonar la estabilidad económica que representaba Acindar.
Reche recordó ante TN una de las últimas conversaciones que mantuvo con Jorge dentro de la empresa. Según su relato, Messi le contó que tenía la posibilidad de marcharse a Barcelona con Lionel y que evaluaba qué hacer; poco después dejó la siderúrgica y emprendió junto a su hijo el viaje que terminó por cerrar una etapa de más de dos décadas ligada a la planta de Villa Constitución.

