La evaluación internacional de la OCDE sumará por primera vez la alfabetización en medios e inteligencia artificial como un área de análisis. En Argentina, Mendoza ya trabaja en programas para preparar a estudiantes y docentes frente al impacto de estas tecnologías en las aulas.

La inteligencia artificial comenzará a formar parte de las evaluaciones educativas internacionales. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) confirmó que las pruebas PISA de 2029 incluirán, por primera vez, un apartado destinado a medir las capacidades de los estudiantes para desenvolverse de manera crítica, responsable y segura en entornos mediados por inteligencia artificial.
El cambio representa una nueva etapa para uno de los principales estudios comparativos del mundo en materia educativa. Desde hace más de dos décadas, las pruebas PISA evalúan a estudiantes de 15 años en áreas como lectura, matemática y ciencias, pero en cada edición incorporan también competencias vinculadas con los desafíos del presente. Para 2029, el foco innovador estará puesto en la alfabetización en medios e inteligencia artificial.
El objetivo no será solamente conocer si los alumnos saben utilizar herramientas de inteligencia artificial, sino evaluar si pueden analizar la información que producen, comprender el funcionamiento de los sistemas digitales y tomar decisiones responsables frente a la tecnología.
Mendoza busca llegar preparada
Ante este nuevo escenario, Mendoza comenzó a desarrollar políticas educativas orientadas a fortalecer las competencias digitales de estudiantes y docentes. La provincia cuenta con el programa “Mendoza Aumentada”, una iniciativa que apunta a incorporar la inteligencia artificial en los procesos de aprendizaje y trabajar habilidades vinculadas al pensamiento crítico, la creatividad y el uso responsable de herramientas tecnológicas.
Desde el ámbito educativo mendocino señalan que la llegada de la inteligencia artificial a las evaluaciones internacionales refleja una transformación que ya está ocurriendo en las escuelas. El desafío, plantean, no pasa solamente por incorporar dispositivos o plataformas digitales, sino por formar alumnos capaces de interactuar con estas tecnologías comprendiendo sus alcances y limitaciones.
En esa línea, distintos programas impulsados en Mendoza buscan acompañar a las instituciones educativas en la integración de herramientas digitales, con propuestas que incluyen capacitación docente, actividades con estudiantes y estrategias para abordar el uso ético de la inteligencia artificial.
Un nuevo desafío para las escuelas
La incorporación de la inteligencia artificial como objeto de evaluación marca un cambio en la manera de pensar la enseñanza. El acceso cotidiano de los jóvenes a plataformas digitales y sistemas automatizados plantea nuevas preguntas para los sistemas educativos: cómo enseñar a verificar información, cómo utilizar la tecnología como herramienta de aprendizaje y cómo evitar usos que afecten la autonomía del estudiante.
La próxima edición de PISA abrirá así un debate global sobre el rol de la escuela frente a una tecnología que avanza rápidamente. Mientras la evaluación internacional llegará en 2029, algunas jurisdicciones ya comenzaron a trabajar en las capacidades que serán necesarias para ese futuro educativo.

