La tecnología que Boca incorpora para cuidar su césped

NewsITe
Las lluvias intensas que cayeron en los últimos días sobre la Ciudad de Buenos Aires complicaron seriamente el estado del campo de juego de La Bombonera y obligaron a Boca Juniors a recurrir a una solución tecnológica poco habitual en el fútbol argentino.
Ante la falta de sol y la persistente humedad, la dirigencia xeneize decidió poner en funcionamiento un sistema de lámparas de calor especiales para acelerar el secado y la recuperación del césped. Este equipamiento, similar al utilizado en grandes estadios del mundo, busca reemplazar de manera artificial el aporte de la luz solar mediante un proceso de fototerapia.
Según indicaron fuentes vinculadas al club, las estructuras con lámparas se desplegaron principalmente sobre la franja del terreno ubicada frente a los palcos, uno de los sectores que históricamente presenta mayores dificultades por la sombra constante y la acumulación de agua. Allí, el drenaje natural se ve más exigido y el césped tarda más en regenerarse luego de cada lluvia fuerte.
Este tipo de tecnología, extendida desde hace años en estadios europeos y en grandes competencias internacionales, ya se había visto en el Mundial 2026, aunque en aquella oportunidad se utilizaron luces de tonalidad azul y roja en recintos techados. En todos los casos, el objetivo es el mismo: estimular el crecimiento de la hierba y evitar deterioros profundos que puedan afectar el juego y aumentar el riesgo de lesiones en los futbolistas.
Mudanza a Parque Patricios y dudas de cara a la Copa
Mientras el cuerpo de mantenimiento del club trabaja a contrarreloj para que la Bombonera recupere su mejor versión, el plantel dirigido por Rodolfo Arruabarrena volverá a cambiar de localía este fin de semana. Por el estado del terreno, Boca no podrá recibir a Vélez en su estadio y hará nuevamente de local en el Tomás Adolfo Ducó, la cancha de Huracán, en el marco de la cuarta fecha del Torneo Clausura.
El equipo xeneize ya viene de conseguir un buen resultado en Parque Patricios ante Estudiantes de La Plata, por lo que el escenario les resulta familiar. Sin embargo, el deseo de la dirigencia y de los hinchas es que el regreso definitivo al barrio de la Ribera se produzca lo antes posible, siempre y cuando las condiciones del campo no representen un riesgo.
La gran incógnita pasa ahora por el cruce internacional de la Copa Sudamericana frente a Recoleta, correspondiente a los octavos de final. Para el choque de ida, la prioridad de Boca es abrir nuevamente las puertas de La Bombonera, pero la posibilidad de repetir la mudanza al Ducó se mantiene latente y dependerá en buena medida de la evolución del clima y de la efectividad del sistema de lámparas aplicado sobre el césped.
En un calendario cada vez más ajustado y con competencias simultáneas, el cuidado del campo de juego se transformó en un aspecto estratégico para los clubes de elite. La apuesta de Boca por incorporar tecnología de punta para preservar la Bombonera va en esa dirección y podría marcar un antecedente para otros estadios del país que enfrentan dificultades similares ante fenómenos climáticos cada vez más frecuentes.

