Benegas Lynch apuntó contra la “izquierda rabiosa” y “los tibios”

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El senador nacional Joaquín Benegas Lynch lamentó en el recinto del Senado la decisión del oficialismo de retirar del proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada el capítulo vinculado a la Ley de Tierras y la extranjerización de campos. El entrerriano atribuyó ese paso atrás a “el show mediático, el status quo, la presión de la izquierda más rabiosa y la ignorancia de los tibios del medio”, en una intervención cargada de críticas a la oposición y a sectores internos del propio Senado.
El legislador liberal había sido cuestionado en las últimas horas por su participación en una empresa dedicada a la intermediación en la compraventa de campos a extranjeros, lo que motivó una presentación por presunto conflicto de intereses por parte de la senadora kirchnerista Juliana Di Tullio. En ese contexto, Benegas Lynch defendió tanto el proyecto del Gobierno, que buscaba flexibilizar los topes a la venta de tierras rurales a particulares y firmas del exterior, como su actuación personal en el debate.
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Según explicó en el recinto, la iniciativa oficialista permitía ampliar la participación de capitales privados extranjeros en la propiedad de tierras rurales, a la vez que cerraba la puerta a la intervención de Estados y fondos soberanos. “Nuestra ley le cierra el grifo a quienes hay que cerrarles el grifo, a los Estados extranjeros, a las empresas y fondos soberanos. Y abre el grifo a la inversión privada, sean argentinos o extranjeros”, sostuvo, al justificar la modificación del actual régimen de tierras.
Defensa del proyecto y críticas al kirchnerismo
En su discurso, Benegas Lynch cuestionó la Ley de Tierras vigente, aprobada durante el kirchnerismo, al asegurar que “la ley que supuestamente defendía la soberanía nacional permitía a los Estados extranjeros comprar”. También apuntó contra la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, a quien acusó de haber concesionado por 50 años una empresa con participación estatal extranjera en la Patagonia.
El senador argumentó que, con el esquema actual, productores y empresas rurales se ven obligados a vender sus campos “a precio de descuento”, en un mercado que, según describió, termina concentrándose en manos de “amigos del poder”. “Si tienen la posibilidad, ¿quiénes se lo compran? Los Lázaro Báez de la vida, los amigos del poder que compraban a precio de descuento, o sindicalistas que tienen campos en Buenos Aires que ni el empresario más pudiente puede comprar”, disparó.
Respecto del planteo de Di Tullio por conflicto de intereses, el legislador sostuvo que la normativa para excusarse en una votación exige un “interés directo y singular” y negó que ese fuera su caso. “Tiene que haber un beneficio particular para mi empresa y que nadie pueda competir con ella. Nada más alejado de la realidad. Lo que venimos votando es para oxigenar el sector privado, que es el único encargado de invertir, producir y generar trabajo”, se defendió.
- Benegas Lynch vinculó la caída del capítulo de tierras a presiones políticas y mediáticas.
- Defendió la apertura a la inversión privada extranjera, excluyendo a Estados y fondos soberanos.
- Negó tener un beneficio personal en el proyecto pese a su actividad privada en el sector.
“Es parte de la vieja política, yo me metí en esto. Es parte del barro político y el cuero se me va a ir engrosando mientras enfrentemos a los que destruyeron a la Argentina por más de dos décadas”, afirmó el senador liberal.
Con el retiro del capítulo sobre extranjerización de tierras, el Gobierno sufre un revés en uno de los puntos sensibles de su agenda económica y de desregulación. El debate sobre la propiedad y el control de la tierra rural, en un país con fuerte tradición agroexportadora y recurrentes conflictos por la distribución de la riqueza, promete seguir en el centro de la agenda parlamentaria y política.

