Bullrich respalda a Milei ante Lula pero pide cuidar el tono

Debate en el Senado por las críticas de Milei a Lula Da Silva

Patricia Bullrich durante la sesión en el Senado argentino

NewsITe

En una sesión cargada de tensión política en el Senado, la jefa del bloque libertario, Patricia Bullrich, salió en defensa del presidente Javier Milei tras las fuertes críticas que recibió por sus declaraciones contra el mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula Da Silva. La discusión dejó expuestas las diferencias dentro del Congreso sobre el modo en que el Gobierno maneja la relación con Brasil, principal socio comercial de la Argentina.

El desencadenante fue una cuestión de privilegio planteada por el presidente del bloque Justicialista, José Mayans, quien calificó de “aberrantes” los dichos de Milei, que había tildado a Lula de “ladrón” y “corrupto”. El formoseño advirtió sobre el impacto que estas expresiones pueden tener en el Mercosur y pidió disculpas en nombre de su bancada al gobierno brasileño, al considerar que se trata de un hecho “gravísimo” en materia de política exterior.

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Bullrich pidió la palabra para responderle a Mayans y negó que el respaldo de Milei al candidato presidencial brasileño Flávio Bolsonaro constituya una intromisión en los asuntos internos de Brasil. Sostuvo que la Argentina “siempre ha sido respetuosa” del país vecino y destacó que, cuando Lula visitó Buenos Aires y se reunió con Cristina Fernández de Kirchner en su domicilio, el oficialismo actual mantuvo un “silencio prudente” y evitó cuestionar ese gesto.

La senadora oficialista repasó una serie de antecedentes en los que Lula manifestó apoyos explícitos a distintos líderes de la región, entre ellos Luis Arce en Bolivia, Gabriel Boric en Chile, Gustavo Petro en Colombia y Yamandú Orsi en Uruguay. También recordó el respaldo al entonces ministro de Economía Sergio Massa durante la campaña presidencial de 2023, cuando el brasileño lo recibió en el Palacio del Planalto y expresó su deseo de que fuera el próximo presidente argentino.

Con esos ejemplos, Bullrich cuestionó lo que consideró una “doble vara” a la hora de evaluar los alineamientos políticos: se preguntó por qué la visita de Milei a Brasil para apoyar a un candidato aliado es vista como una injerencia, mientras que los pronunciamientos de Lula en favor de dirigentes de otros países suelen ser aceptados sin mayores reproches.

Diplomacia, tensiones y llamado a recomponer el vínculo

La dirigente libertaria también hizo foco en el plano institucional y judicial. Señaló que la Justicia argentina permitió a Lula visitar a Cristina Kirchner en su domicilio, donde la ex mandataria cumple una condena, mientras que, según sostuvo, al presidente Milei se le negó la posibilidad de ver a Jair Bolsonaro en circunstancias similares. Para Bullrich, esa diferencia de trato alimenta la percepción de que la Argentina es considerada “un país de segunda” frente a Brasil.

Pese a su enfático respaldo al derecho de Milei a expresar afinidades políticas y apoyar a candidatos en el exterior, Bullrich introdujo un matiz respecto al estilo del jefe de Estado. “Yo tengo mis razones para pensar que el vocabulario siempre hay que cuidarlo”, admitió, marcando distancia de los términos utilizados por el Presidente para referirse a Lula Da Silva.

  • Defensa política del alineamiento de Milei con sectores bolsonaristas en Brasil.
  • Críticas opositoras por el impacto de las declaraciones en el Mercosur.
  • Señalamientos de Bullrich a la “doble vara” en apoyos electorales regionales.
  • Llamado a recomponer la relación con Brasil y restablecer al embajador.

“Le pido a Brasil y a Lula que vuelva el embajador Bitelli a la Argentina. Queremos que se separe la política de las relaciones institucionales estratégicas que Argentina y Brasil han mantenido siempre”, sostuvo Bullrich ante el pleno del Senado.

La senadora cerró su intervención con un pedido concreto: el retorno del embajador brasileño Julio Bitelli a Buenos Aires, en un contexto de tensión diplomática creciente. A la vez, llamó a colocar a ambos países “en un mismo nivel” y a tratar los hechos políticos con criterios equivalentes, en momentos en que Brasil atraviesa su propio calendario electoral y la región observa con preocupación el tono cada vez más confrontativo del debate internacional.

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