El mercado proyecta un 2026 con inflación bajo 30% y un dólar calmo

El REM del Banco Central anticipa menor inflación y dólar más estable

Billetes de pesos y dólares que ilustran las proyecciones económicas para 2026

NewsITe

El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central de la República Argentina (BCRA), correspondiente a julio, muestra un escenario moderadamente optimista para los próximos años: el consenso de los analistas prevé que la inflación anual se ubique por debajo del 30% en 2026 y que el tipo de cambio oficial llegue a fin de ese año más barato de lo que se proyectaba un mes atrás.

El informe, al que tuvo acceso Noticias Argentinas, se elabora a partir de una encuesta a 45 participantes, entre ellos 33 consultoras y centros de investigación locales e internacionales y 12 entidades financieras radicadas en el país. El relevamiento se realiza en los últimos tres días hábiles de cada mes y recoge proyecciones sobre precios minoristas, tasas de interés y tipo de cambio nominal, entre otras variables clave.

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Para julio, los especialistas mantuvieron sin cambios su previsión de inflación mensual en 2%. Sin embargo, al mirar el índice anual, las expectativas se corrigieron levemente a la baja: el REM estima ahora un Índice de Precios al Consumidor (IPC) de 29,8% para 2026, es decir, 0,2 puntos porcentuales menos que en el informe previo. En el caso del IPC Núcleo —que excluye factores estacionales y precios regulados—, las proyecciones se ubicaron en 1,8% para julio, apenas una décima por debajo del relevamiento anterior.

Dólar más bajo y crecimiento moderado de la actividad

El capítulo cambiario también muestra una corrección a la baja. El mercado proyecta ahora un tipo de cambio oficial en torno a los $1.512 para agosto y de $1.652 hacia fin de 2026, lo que implica una reducción de $20,7 frente a la estimación de junio. De concretarse este escenario, el dólar oficial registraría una variación interanual de 14,1% respecto de diciembre de 2025, lo que supone una dinámica bastante más moderada que en ciclos recientes.

En cuanto a la actividad económica, los consultores prevén una caída de 0,4% del Producto Interno Bruto (PIB) en el segundo trimestre de 2026, en la medición desestacionalizada. Sin embargo, hacia el último trimestre del año esperan una mejora gradual, que permitiría cerrar 2026 con un crecimiento de 1% respecto del año previo, aunque todavía 3,4 puntos porcentuales por debajo del PIB de 2025.

El mercado también observa un desempeño relativamente estable del mercado laboral. La tasa de desocupación abierta se ubicaría en 7,7% de la Población Económicamente Activa en el segundo trimestre de 2026, sin cambios frente al REM anterior, y se reduciría levemente a 7,5% en el cuarto trimestre, en línea con la medición previa.

Tasas de interés, comercio exterior y cuentas públicas

En materia de tasas de interés, los participantes del REM ajustaron marginalmente al alza sus proyecciones para la Tasa Mayorista de Argentina (TAMAR) que pagan los bancos privados. Se espera un nivel de 22,4% para agosto, 0,1 punto porcentual más que en el informe previo, equivalente a una tasa efectiva mensual de 1,84%. Para 2026, el pronóstico se ubica en 22,2%, lo que representa una TEM de 1,82%, coherente con un escenario de inflación contenida.

El frente externo aparece como uno de los pilares del programa económico proyectado por el mercado. Para 2026, las exportaciones de bienes se estiman en US$ 100.207 millones, unos US$ 207 millones por encima de la encuesta anterior, mientras que las importaciones ascenderían a US$ 76.773 millones, con una suba de US$ 373 millones. De esta forma, el superávit comercial anual se ubicaría en torno de los US$ 23.434 millones, apenas US$ 166 millones menos que lo previsto en el REM anterior.

En las cuentas públicas, el relevamiento anticipa un resultado fiscal primario superavitario para el Sector Público Nacional No Financiero, estimado en $15,6 billones para 2026. Se trata de una corrección a la baja de $146.000 millones frente al cálculo previo, aunque todos los participantes del relevamiento coinciden en que el superávit no sería inferior a los $9 billones, lo que refuerza la idea de una política fiscal contractiva para consolidar el proceso de desinflación.

El escenario que dibuja el REM combina una inflación en descenso, un tipo de cambio más estable, superávit comercial y cuentas fiscales en orden, aunque con un crecimiento económico apenas moderado y un mercado laboral que todavía enfrenta desafíos.

Si bien se trata de proyecciones sujetas a múltiples factores de riesgo —como la evolución del contexto internacional, la dinámica política interna y la credibilidad de la política económica—, las expectativas del mercado marcan una diferencia significativa respecto de años recientes, caracterizados por alta inflación, fuerte volatilidad cambiaria y déficit persistente.

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