El organismo europeo aseguró que mantiene la decisión de no participar en competiciones organizadas por la FIFA mientras no se cumplan sus condiciones. Además, afirmó que perdió la confianza en la conducción del presidente Gianni Infantino.

La crisis institucional que atraviesa el fútbol mundial sumó un nuevo capítulo. La UEFA confirmó que mantendrá el boicot a las competiciones organizadas por la FIFA y reiteró que ya no confía en la conducción de su presidente, Gianni Infantino, pese a que la entidad retiró el proyecto de privatización del programa FIFA Forward Enterprise (FFE).
La respuesta llegó después de que la FIFA reconociera errores en el manejo de la iniciativa y defendiera la actuación de sus autoridades. Tras una reunión realizada en Rabat, el organismo aseguró que protegerá su reputación y advirtió que no tolerará nuevos ataques contra su integridad y su sistema de gobierno.
Sin embargo, la UEFA rechazó ese planteo y sostuvo que las condiciones que había fijado para levantar el boicot todavía no fueron cumplidas.
“Las federaciones afiliadas a la UEFA fueron muy claras. Debían retirarse las propuestas de privatización de las principales competiciones y debían existir garantías de que nunca volverían a plantearse iniciativas de este tipo. Esas condiciones no se han cumplido”, expresó el organismo europeo en un comunicado difundido por distintos medios internacionales.
La entidad también ratificó que mantiene su falta de confianza en la conducción de Infantino y aclaró que las declaraciones realizadas por dirigentes cercanos al presidente de la FIFA no modifican esa postura.
El conflicto comenzó a escalar luego de que trascendiera un proyecto impulsado por la FIFA para vender participaciones comerciales de los Mundiales a inversores privados a través del FIFA Forward Enterprise. Aunque la iniciativa finalmente fue retirada, la UEFA considera que todavía no existen garantías suficientes para evitar que vuelva a impulsarse una propuesta similar.
La semana pasada, el organismo europeo ya había advertido que ninguna de sus 55 asociaciones nacionales participaría en competiciones organizadas por la FIFA mientras ese proyecto permaneciera vigente. Ahora, pese a la marcha atrás de la FIFA, la medida continúa.
La disputa se desarrolla en un momento clave para el futuro del organismo internacional. El Congreso de la FIFA elegirá a su próximo presidente el 18 de marzo de 2027 en Rabat, Marruecos, mientras que el cierre de candidaturas está previsto para el 18 de noviembre de este año.
El conflicto también genera incertidumbre sobre los próximos torneos organizados por la FIFA. El primer compromiso afectado podría ser el Mundial Sub-20 femenino, que comenzará el 5 de septiembre en Polonia, con la participación del país anfitrión y de otras selecciones europeas clasificadas. Si la UEFA mantiene su postura, la organización del certamen podría enfrentar un escenario inédito a pocas semanas de su inicio.

