La Cancillería atribuyó la medida del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva a “cuestiones puramente ideológicas” y sostuvo que la relación entre ambos Estados debe estar por encima de las diferencias políticas.

La Cancillería argentina cuestionó este martes la decisión del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva de reducir el nivel de la representación diplomática entre Argentina y Brasil y atribuyó la medida a “cuestiones puramente ideológicas”. A partir de esta decisión, la relación bilateral quedará, de manera provisoria, en manos de encargados de negocios en ambos países.
Según informó el Palacio San Martín mediante un comunicado oficial, el ministro de Relaciones Exteriores de Brasil convocó al embajador argentino en ese país para comunicarle la decisión de reducir la representación diplomática bilateral y solicitar su regreso a la Argentina.
En respuesta, la Cancillería argentina sostuvo que tomó nota de la decisión adoptada por Brasil y lamentó que el gobierno de Lula “continúe aislándose del resto de la región por cuestiones puramente ideológicas”.
El Gobierno argentino también recordó que, durante los últimos años, se produjeron distintos cruces políticos entre dirigentes de Argentina y Brasil, aunque aseguró que nunca respondió con medidas institucionales.
“En todos esos casos, sin excepción, la Argentina eligió no convertirlos en un incidente diplomático. Nunca respondimos a una diferencia política con una medida institucional. Ese criterio es el que la Argentina sostiene hoy”, señaló el comunicado oficial.
Además, la Cancillería afirmó que las relaciones entre los Estados deben sostenerse sobre los intereses permanentes de sus pueblos y no quedar condicionadas por las diferencias entre los gobiernos de turno.
“La República Argentina reafirma que las relaciones entre los Estados deben responder a los intereses permanentes de sus pueblos y no quedar supeditadas a las necesidades políticas y/o personales de los gobernantes de turno”, concluyó el documento.
La decisión del gobierno de Lula da Silva también alcanzó a la embajada de Brasil en Buenos Aires. El Ejecutivo brasileño resolvió que el embajador Julio Bitelli, convocado días atrás a Brasilia para consultas, no regrese a la Argentina y que la sede diplomática quede a cargo de un encargado de negocios, una medida que formaliza el enfriamiento de la relación diplomática entre Argentina y Brasil.
El episodio se produjo después de que el presidente Javier Milei volviera a cuestionar públicamente a Lula y expresara su apoyo a Flávio Bolsonaro de cara a las próximas elecciones presidenciales brasileñas. De acuerdo con la evaluación del gobierno brasileño, esos hechos descartaron una distensión inmediata del vínculo bilateral.

