Docentes fueguinos inician un conflicto sin fecha de cierre

NewsITe
El regreso a las aulas tras el receso invernal quedó truncado en Tierra del Fuego. Pese a los intentos de mediación del gobierno provincial, las escuelas de Ushuaia, Río Grande y Tolhuin no retomaron la actividad y el ciclo lectivo ingresó en un paro por tiempo indeterminado impulsado por el Sindicato Unificado de Trabajadoras y Trabajadores de la Educación Fueguina (SUTEF).
La medida de fuerza comenzó al inicio del segundo semestre y se consolidó este martes en su segunda jornada, con alto nivel de acatamiento según reportó el gremio. El conflicto dejó a miles de estudiantes sin clases y colocó al gobernador Gustavo Melella bajo fuerte presión política y social para encontrar una salida negociada.
El sindicato reclama una recomposición salarial que lleve el salario mínimo docente a $3.000.352, además de una mayor inversión educativa, el fin de los descuentos aplicados por anteriores medidas de fuerza y la sanción de una ley específica de financiamiento para el sector. Desde la administración provincial remarcan que ese monto es una pretensión gremial y no una cifra consensuada en paritarias ni avalada por estudios oficiales.
Acampe, protestas y una negociación empantanada
El conflicto se hizo visible en toda la provincia. En Ushuaia, los docentes montaron un acampe frente a la Casa de Gobierno; en Río Grande realizaron una permanencia en la sede del Ministerio de Educación, mientras que en Tolhuin llevaron adelante manifestaciones en la vía pública. En todos los casos, las escuelas permanecieron sin dictado normal de clases.
Melella recibió a la conducción de SUTEF el lunes 3 de agosto, ya con la huelga en marcha. Sin embargo, la reunión no alcanzó para desactivar la protesta y el gremio ratificó la continuidad del paro. Para este martes se fijó una nueva mesa paritaria a las 14, en la que el Ejecutivo provincial deberá precisar cuál es el salario inicial efectivo, cuánto perdió frente a la inflación y qué propuesta concreta puede financiar.
En paralelo, persiste una fuerte tensión por los descuentos salariales aplicados a quienes participaron de medidas anteriores. El gremio los califica como persecutorios y exige su cese inmediato, mientras que el Gobierno defiende su potestad de abonar únicamente los días trabajados. Esa disputa agregó dureza a una negociación que llegó al límite del receso sin acuerdo.
Impacto educativo y definición en manos de las asambleas
La Provincia inició el segundo semestre sin poder abrir con normalidad sus escuelas, un dato institucional que preocupa a familias y autoridades educativas. La responsabilidad de resolver el conflicto recae directamente sobre el Ejecutivo fueguino, que administra el presupuesto, los salarios docentes, la infraestructura y el calendario escolar. Fuentes oficiales remarcan que no se trata de una adhesión a un paro nacional, sino de una pulseada local entre el gremio y el Gobierno.
- Paro por tiempo indeterminado que afecta a toda la provincia.
- Reclamo de salario mínimo de $3.000.352 y ley de financiamiento educativo.
- Descuentos por medidas anteriores, eje de la disputa con el Gobierno.
- Acampe frente a Casa de Gobierno y protestas en dependencias oficiales.
“Por tiempo indeterminado significa que la continuidad de la medida se evaluará en función del resultado de las negociaciones y de lo que resuelvan las asambleas docentes en Ushuaia, Río Grande y Tolhuin”, explican desde el entorno gremial.
La próxima instancia clave será el balance de la reunión paritaria y la decisión que tomen las asambleas en las tres ciudades. Si no aparece una propuesta que el sindicato considere suficiente, el regreso a las aulas seguirá postergado y el gobierno de Melella acumulará más días perdidos en el calendario escolar fueguino.

