Un custodio aportó nuevos detalles sobre los últimos días de Maradona

NewsITe
En una nueva audiencia del juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, un custodio que formó parte de su seguridad en el country de Tigre declaró que, cinco días antes del fallecimiento del astro, “lo sacaron” del barrio privado donde cumplía la internación domiciliaria. La declaración suma un elemento más a la compleja trama judicial que intenta definir si hubo responsabilidades penales en la atención médica y el entorno inmediato del ex capitán de la Selección argentina.
El testigo, identificado como Martín “Chori” Domínguez, fue el último encargado de la seguridad de Maradona en la localidad bonaerense de Benavídez. Domínguez integraba un esquema rotativo junto a otros custodios, Julio Soria y Julio César Coria —este último actualmente detenido por falso testimonio en el primer juicio, que terminó siendo anulado—. Según fuentes judiciales, su relato en el debate oral se mantuvo en línea con lo que ya había declarado durante la etapa de instrucción.
De acuerdo con la reconstrucción conocida en la audiencia, el 20 de noviembre de 2020, apenas cinco días antes de la muerte del ídolo, Maradona habría salido del barrio cerrado San Andrés en una camioneta, acompañado por su sobrino Jonatan “Joni” Espósito. Voceros del expediente señalaron que esta versión contradice algunos dichos previos de Espósito y remarcaron que el neurocirujano Leopoldo Luque, entonces médico de cabecera del ex futbolista, estaba al tanto de lo ocurrido.
“Lo sacaron a Diego, él y Joni en una camioneta, y Luque tenía conocimiento. Una locura”, sintetizaron fuentes vinculadas a la causa al describir el sentido de la declaración. En el juicio se investiga si el equipo médico y el entorno cercano actuaron con la debida diligencia durante la internación domiciliaria, establecida luego de la cirugía cerebral a la que el ex 10 de la Selección había sido sometido semanas antes.
Intercambios con Luque y el rol del equipo de salud
Domínguez también reconoció haber mantenido comunicaciones frecuentes con Leopoldo Luque, uno de los ocho profesionales de la salud imputados por homicidio simple con dolo eventual. Según su testimonio, existía “mucho intercambio diario” con el neurocirujano en torno al estado y los movimientos de Maradona. Ese flujo de información resulta relevante para el tribunal, que debe determinar qué grado de control y supervisión tenía el equipo médico sobre lo que sucedía dentro del country.
El custodio relató además que estuvo presente el 18 de noviembre de 2020, cuando Maradona se negó a recibir al médico clínico Pedro Di Spagna, al nutricionista Luciano Spena, al propio Luque y a sus hijas. Esa resistencia del paciente a los controles forma parte de las discusiones técnicas sobre si el plan de atención fue adecuado o si se debieron tomar otras medidas frente a un cuadro delicado y a la vulnerabilidad del ex futbolista.
- Los custodios detallaban con precisión qué hacía Maradona, qué comía y quiénes lo visitaban, según relataron fuentes del caso.
- Las minuciosas crónicas del entorno de seguridad son evaluadas como prueba clave para reconstruir las últimas semanas de vida del ídolo.
“Eran los custodios más raros del mundo, daban cuenta minuciosamente de lo que hacía Diego”, describió una fuente cercana a la investigación, aludiendo al nivel de detalle de los reportes internos.
En el banquillo de los acusados, además de Luque y del clínico Di Spagna, se encuentran la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, el enfermero Ricardo Almirón, el coordinador de enfermería Mariano Perroni y la enfermera Dahiana Gisela Madrid. Esta última afrontará un juicio por jurados populares, aunque ese tramo del proceso está demorado por un planteo de recusación contra la jueza del Tribunal Oral en lo Criminal N.º 7 de San Isidro, María Coelho, que deberá resolver una instancia superior. Lo que se decida en esta causa marcará un antecedente central sobre la responsabilidad médica y el trato que recibió una de las máximas figuras de la historia del fútbol mundial en sus últimos días.

