La Unión Europea expresó su apoyo al Gobierno de España luego del ingreso masivo de migrantes desde Marruecos y anunció que impulsará nuevas medidas para reforzar el control de las fronteras exteriores del bloque.

La Unión Europea manifestó su respaldo a España después del ingreso masivo de migrantes a la ciudad autónoma de Ceuta y anunció que avanzará con nuevas medidas para reforzar el control de las fronteras exteriores del bloque.
La definición surgió tras una reunión extraordinaria de ministros del Interior, convocada luego de que unos 72.000 migrantes cruzaran desde Marruecos hacia territorio español en pocos días, en una de las mayores crisis migratorias registradas en Europa en los últimos años.
El comisario europeo de Migración, Magnus Brunner, calificó la situación como “una prueba de nuestra resistencia europea” y afirmó que, pese a la magnitud del episodio, el espacio Schengen mantuvo su funcionamiento y no registró movimientos significativos hacia otros países del bloque.
La UE busca endurecer los controles fronterizos
Tras el encuentro, la presidencia irlandesa del Consejo de la Unión Europea informó que los Estados miembros alcanzaron un consenso para reforzar la política migratoria comunitaria.
Entre las medidas analizadas figuran el fortalecimiento de los controles en las fronteras exteriores, una mayor cooperación para combatir las redes de tráfico de personas, la agilización de las devoluciones a los países de origen y nuevos acuerdos con terceros Estados, entre ellos Marruecos.
Además, Bruselas estudia implementar sistemas de alerta temprana, ampliar el intercambio de información entre los servicios de inteligencia y monitorear movimientos en zonas fronterizas para anticipar situaciones similares.
La gestión de Pedro Sánchez también quedó bajo debate
La crisis también profundizó las diferencias políticas dentro de la Unión Europea.
Varios gobiernos cuestionaron la decisión del Ejecutivo de Pedro Sánchez de regularizar a cientos de miles de migrantes en situación irregular durante este año, al considerar que esa medida pudo haber incentivado nuevos ingresos hacia territorio español.
Sin embargo, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, defendió la actuación de España y aseguró que la Unión Europea reconoció el trabajo realizado para controlar la frontera.
Según informó, de los aproximadamente 72.000 migrantes que ingresaron durante la crisis, unos 70.000 ya regresaron a Marruecos.
Una crisis que reavivó el debate migratorio
La emergencia en Ceuta dejó además más de 80 personas fallecidas mientras intentaban cruzar la frontera, un saldo que volvió a colocar la política migratoria europea en el centro de la discusión internacional.
El episodio también provocó tensiones diplomáticas dentro del bloque. Italia y Dinamarca propusieron suspender temporalmente el espacio Schengen, mientras que 22 gobiernos europeos firmaron una carta en la que cuestionaron la estrategia migratoria del Gobierno español.

