Crece la presión sobre Insaurralde por el manejo de fondos en Provincia

NewsITe
En medio del escándalo por el video del vestidor repleto de dólares y las causas por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de activos, Martín Insaurralde vuelve a quedar en el centro de la escena política bonaerense. El exintendente de Lomas de Zamora y exjefe de Gabinete de la Provincia de Buenos Aires fue visto saliendo de un edificio de la zona de Tribunales, en la Ciudad de Buenos Aires, donde funciona de manera informal el Sindicato de Trabajadores de los Juegos de Azar, uno de los núcleos de poder que durante años alimentó su influencia política y económica.
La presencia de Insaurralde en ese lugar, y su reacción al notar las cámaras, reavivó las sospechas sobre los vínculos que aún mantiene con el negocio del juego en territorio bonaerense. Ese sector, según coinciden dirigentes y analistas, fue uno de los pilares que le permitió consolidar una estructura territorial propia, a la que se sumó una herramienta clave: la Jefatura de Gabinete de la Provincia, cargo al que llegó con el impulso político de Cristina Kirchner y de su hijo Máximo, y el aval del gobernador Axel Kicillof.
La gran pregunta que sobrevuela la escena es si Kicillof desconocía o no las actividades irregulares que se le atribuyen a su entonces jefe de Gabinete. El llamado “Yategate”, los viajes de lujo y ahora el video del vestidor con dólares exponen un estilo de vida difícil de justificar con salarios públicos y colocan bajo la lupa el rol que habría tenido Insaurralde en la recaudación de fondos políticos.
La Jefatura de Gabinete, una caja que se multiplicó por cinco
Los números del Presupuesto bonaerense entre 2021 y 2023 abren un capítulo central en esta historia. Según las leyes de Presupuesto aprobadas por la Legislatura provincial, la Jefatura de Gabinete pasó de manejar alrededor de $4.893 millones en 2021 a $9.633 millones en 2022 y a $30.089 millones en 2023. En dos años, el área bajo la responsabilidad de Insaurralde tuvo un incremento acumulado del 514,9%, un salto que excede ampliamente la inflación del período.
La comparación con el Presupuesto General de la Provincia refuerza el carácter excepcional de ese crecimiento. Mientras el gasto total bonaerense aumentó cerca de 262% en esos años, la Jefatura de Gabinete prácticamente duplicó esa dinámica. El salto más fuerte se dio entre 2022 y 2023, con una suba superior al 212% interanual, posicionando a esa dependencia entre las de mayor expansión dentro del Gabinete provincial.
En paralelo, la estructura administrativa también se ensanchó. Durante la gestión de Insaurralde se crearon decenas de cargos jerárquicos, con más de un centenar de directores provinciales y salarios millonarios en términos nominales. Para distintos sectores de la oposición, esta estrategia responde a un clásico mecanismo de la política: aumentar el gasto y el aparato estatal para construir una red de lealtades y, al mismo tiempo, nutrir una “caja” propia para la disputa interna de poder.
Áreas críticas relegadas y el rol del “recaudador”
El contraste con otras áreas sensibles de la administración bonaerense resulta elocuente. En el mismo período en que la Jefatura de Gabinete quintuplicó su presupuesto, el Ministerio de Seguridad —en una provincia atravesada por altos índices de delitos violentos— tuvo un incremento cercano al 294,5%, apenas por encima de la inflación acumulada. Infraestructura, clave en un territorio donde gran parte de los caminos siguen siendo de tierra y millones de bonaerenses carecen de desagües cloacales, recibió apenas un 55,2% más, una cifra que quedó muy por debajo del aumento general de precios.
Solo el Ministerio de Desarrollo Agrario mostró una expansión presupuestaria similar o levemente superior a la de la Jefatura, mientras que áreas como Salud, Gobierno o Producción quedaron muy por detrás. Ese desbalance alimenta la hipótesis de que la Jefatura de Gabinete se habría transformado, durante la era Insaurralde, en un epicentro de desvío de recursos hacia la política, con la mira puesta en las elecciones nacionales y provinciales.
- Incremento del 514,9% del presupuesto de Jefatura entre 2021 y 2023.
- Crecimiento del gasto total provincial cercano al 262% en el mismo lapso.
- Más de 100 nuevos cargos jerárquicos creados bajo la órbita de Insaurralde.
- Áreas críticas como Infraestructura y Seguridad con aumentos muy por debajo.
La Justicia deberá determinar si Martín Insaurralde fue solo un funcionario con poder ampliado o uno de los grandes “recaudadores” de la política bonaerense, y hasta dónde llegaba el conocimiento del gobernador Axel Kicillof sobre el uso de esos fondos.
Con el telón de fondo del Yategate, el vestidor con dólares y los movimientos alrededor del juego, la investigación judicial avanzará ahora sobre el circuito de fondos que manejó la Jefatura de Gabinete en tiempos de Insaurralde. Las próximas decisiones de fiscales y jueces serán clave para establecer responsabilidades penales y políticas, y para determinar si detrás del meteórico crecimiento presupuestario hubo una estructura montada para financiar campañas y sostener un entramado de poder que hoy aparece seriamente cuestionado.

