River convive con un “plantel paralelo” millonario en Cantilo

NewsITe
River Plate atraviesa una situación insólita: mantiene entre 31 y 34 millones de dólares inmovilizados en siete futbolistas que entrenan al margen del plantel profesional en el predio de Cantilo. Se trata de jugadores que no son tenidos en cuenta por Eduardo Coudet para el segundo semestre de 2026, pero por los que el club hizo importantes apuestas económicas en los últimos años.
La cifra varía según el cálculo que se haga sobre la compra del colombiano Kevin Castaño, cuyo pase se estima entre 13 y 16 millones de dólares. A esa inversión se le suman los alrededor de cinco millones pagados por Fabricio Bustos, 4,5 millones por Germán Pezzella, cuatro por Giuliano Galoppo, otros cuatro por el paraguayo Matías Galarza Fonda y 500 mil dólares por el préstamo del uruguayo Matías Viña. El ecuatoriano Kendry Páez completa el grupo, aunque llegó a préstamo desde Chelsea sin cargo.
Estas cifras no contemplan salarios, primas, impuestos ni otros gastos asociados a las operaciones, por lo que el costo real para River es todavía mayor. En la práctica, el club sostiene un “plantel paralelo” que no compite, mientras continúa destinando recursos a nuevas incorporaciones en medio de una crisis deportiva que todavía no logra revertir.
De un recorte más amplio a un problema persistente
La depuración del plantel comenzó con una lista aún más extensa de relegados. En esa etapa inicial, el monto inmovilizado en jugadores afuera de la consideración rondaba entre 41 y 44 millones de dólares. Con el correr de las semanas se concretaron las salidas de Maximiliano Salas, Ian Subiabre, Santiago Lencina y Alexander Woiski, lo que alivió parcialmente la situación pero no alcanzó para resolver el núcleo del conflicto.
La dirigencia cambió su postura y empezó a aceptar préstamos con opción u obligación de compra, con la intención de revalorizar a los futbolistas y, en el mediano plazo, recuperar parte de lo invertido. Sin embargo, las negociaciones por las figuras más costosas avanzan con mucha cautela, en un mercado internacional que sabe que River necesita desprenderse de estos contratos.
Quién es quién en el grupo de los marginados
- Germán Pezzella: River pagó unos 4,5 millones de dólares para repatriarlo desde Betis en agosto de 2024. Firmó hasta diciembre de 2027. Pese al respaldo de varios compañeros, la dirigencia decidió mantenerlo al margen. Recibió sondeos, pero sin ofertas concretas; una rescisión aparece como escenario posible si se alcanza un acuerdo económico.
- Fabricio Bustos: lateral derecho, comprado a Internacional de Porto Alegre por alrededor de cinco millones de dólares. Tiene contrato hasta fines de 2027. Fue vinculado con Independiente, Peñarol y mercados de Brasil, México y Estados Unidos, aunque por ahora no hay propuestas formales.
- Kevin Castaño: es la inversión más relevante, con un desembolso estimado entre 13 y 16 millones de dólares y vínculo hasta diciembre de 2028. Apenas un año después de su llegada quedó fuera del proyecto. Vasco da Gama se interesó en sus condiciones, pero sin avanzar en una oferta concreta. River difícilmente pueda recuperar en el corto plazo todo lo invertido.
- Matías Galarza Fonda: el club pagó cerca de cuatro millones de dólares por el porcentaje de su ficha. El paraguayo tiene contrato hasta 2028. Tras su buen Mundial, Bologna se mostró interesado, pero las tratativas se enfriaron. Estudiantes lo sondeó, aunque el jugador prioriza seguir en Europa y River pretende, como mínimo, no perder dinero.
- Giuliano Galoppo: River terminó comprando su pase luego de que se cumplieran objetivos pactados en su préstamo desde San Pablo, por una cifra aproximada de cuatro millones de dólares. Tiene vínculo hasta 2028. Hubo averiguaciones de Independiente y de clubes del exterior, pero sin avances firmes; la idea del club es venderlo fuera del fútbol argentino.
- Matías Viña: el lateral uruguayo llegó a préstamo desde Flamengo, operación por la que River pagó unos 500 mil dólares. El acuerdo rige hasta diciembre de 2026. El club pretende cortar el vínculo antes de tiempo, pero hacerlo podría resultar más costoso que sostenerlo, por las obligaciones salariales asumidas, por lo que continúa apartado.
- Kendry Páez: el ecuatoriano arribó a préstamo sin cargo desde Chelsea, con posibilidad de extender su estadía hasta mediados de 2027. Disputó 14 partidos, convirtió un gol y dio una asistencia, pero no consiguió afianzarse. Chelsea trabaja para ubicarlo en otro destino, con opciones en Bélgica y Turquía. Hasta que se cierre la interrupción del préstamo, ocupa además un cupo de extranjero.
Más de 30 millones de dólares en pases, salarios y contratos se acumulan hoy fuera del plantel que compite cada fin de semana, mientras River sigue buscando cómo rearmar su proyecto deportivo.
En este contexto, la dirigencia deberá equilibrar la necesidad de aligerar la masa salarial y recuperar parte de las inversiones con la urgencia de reconstruir un equipo competitivo. La forma en que resuelva el futuro de estos siete futbolistas será clave para las finanzas del club y para el nuevo rumbo que pretende trazar en los próximos mercados de pases.

