El Senado debate tierras a extranjeros y Súper RIGI

El oficialismo apuesta a una sesión clave en la Cámara alta

Sesión en el Senado por la Ley de Propiedad Privada y el Súper RIGI

NewsITe

Con la mira puesta en atraer inversiones y reordenar el mapa de la propiedad rural, el oficialismo se prepara para una sesión decisiva en el Senado. La Libertad Avanza buscará aprobar la Ley de Propiedad Privada, que flexibiliza la venta de tierras a empresarios extranjeros, y avanzar en comisión con el llamado Súper RIGI, un régimen de beneficios para grandes proyectos de inversión.

El debate llega en un contexto de fuerte discusión política. La Casa Rosada considera estas iniciativas como pilares de su programa económico y pretende reactivar la agenda legislativa de agosto, que incluye además cambios en materia societaria, el régimen de Zonas Frías, modificaciones en Salud Mental y la expectativa de que Diputados trate la reforma del Banco Central y la ley de Inocencia Fiscal.

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En la sesión convocada para el jueves al mediodía, el bloque que encabeza Patricia Bullrich insistirá, por quinta vez, con el proyecto de “inviolabilidad de la propiedad privada”. El texto elimina las restricciones vigentes para que capitales extranjeros puedan comprar tierras rurales, aunque otorga un rol central a las provincias, que tendrán la potestad de avalar o rechazar cada operación.

Los ejes de la Ley de Propiedad Privada

Tras varias idas y vueltas dentro del propio Gobierno, Bullrich y el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, lograron unificar criterios en torno a la versión definitiva de la iniciativa. La conducción oficialista confía en contar con los votos necesarios, aunque mantendrá reuniones con aliados hasta último momento para asegurar apoyos.

Uno de los puntos salientes del proyecto es que mantiene la prohibición para que Estados extranjeros y empresas con participación estatal extranjera compren tierras en el país, salvo autorización expresa de la provincia donde se ubique el inmueble y del Poder Ejecutivo Nacional. De este modo, se busca despejar temores sobre compras masivas de territorios estratégicos por parte de gobiernos foráneos.

En el caso de inmuebles rurales ubicados en zonas de seguridad de frontera, cualquier adquisición por parte de extranjeros deberá contar, sin excepción, con la doble autorización de la provincia y de la Nación, respetando la normativa específica que rige para esas áreas sensibles.

El texto además elimina la figura del “silencio administrativo” que, en versiones anteriores, habilitaba la operación si en un plazo de seis meses no había respuesta de la provincia o del gobierno nacional. Con la supresión de esta cláusula, toda compra quedará supeditada a una decisión formal de las autoridades.

El Súper RIGI, la otra gran apuesta económica

En paralelo al debate sobre tierras, el oficialismo buscará encaminar el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias, conocido como Súper RIGI. El proyecto se discutirá en un plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda, Economía Nacional e Inversión y Legislación General, con la intención de emitir dictamen y llevarlo al recinto antes de fin de mes.

El esquema, diseñado por el Ministerio de Economía, apunta a captar mega inversiones mediante exenciones impositivas y beneficios aduaneros y cambiarios. A diferencia de programas previos, el Súper RIGI se concentra en actividades de frontera tecnológica o en etapas iniciales de desarrollo en el país.

  • Industrialización de minerales críticos, como litio y uranio.
  • Biotecnología y producción de baterías.
  • Energías renovables: hidrógeno verde, turbinas eólicas y paneles solares.
  • Vehículos eléctricos y componentes asociados.
  • Reactores nucleares pequeños y medianos.
  • Semiconductores e inteligencia artificial.

Para acceder a los beneficios, los proyectos deberán comprometer inversiones mínimas de 1.000 millones de dólares, un umbral muy superior a los 200 millones previstos en el RIGI original. El oficialismo apuesta a que este filtro concentre los incentivos en desarrollos de gran escala capaces de generar empleo calificado, exportaciones y encadenamientos productivos.

En el Gobierno confían en que el combo de flexibilización para la compra de tierras y un régimen agresivo de incentivos fiscales permitirá “destrabar” grandes proyectos productivos y enviar una señal de previsibilidad a los mercados.

Con las negociaciones abiertas y el poroteo de votos en marcha, el Senado se encamina a una semana clave para el rumbo económico y político de la gestión libertaria.

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