La Provincia dejará de distribuir los módulos alimentarios del programa MESA entre agosto de 2026 y enero de 2027. El Municipio de Ramallo aseguró que sostendrá la ayuda con recursos propios, aunque advirtió que la medida incrementará la presión sobre las finanzas locales.

La decisión del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires de suspender el programa MESA desde agosto de 2026 y hasta enero de 2027 generó preocupación en el Municipio de Ramallo, que deberá reforzar con recursos propios la asistencia alimentaria destinada a miles de familias del distrito en un contexto de creciente demanda social.
El programa MESA (Módulo Extraordinario para la Seguridad Alimentaria) había sido creado durante la pandemia para garantizar la entrega de alimentos cuando los alumnos no podían asistir a los comedores escolares. Finalizada la emergencia sanitaria, la Provincia mantuvo la distribución de los módulos como complemento del Servicio Alimentario Escolar (SAE), alcanzando a 5.613 personas en el partido de Ramallo.
Desde la Secretaría de Políticas Educativas explicaron que, si bien la asistencia alimentaria no se interrumpirá, la suspensión del programa implica un cambio importante en el esquema de acompañamiento y obliga al Estado municipal a asumir una mayor responsabilidad para sostener la ayuda a las familias más vulnerables.
Fuentes oficiales indicaron que la Provincia resolvió incrementar los recursos destinados al Servicio Alimentario Escolar y duplicó el envío de alimentos secos para el distrito, que pasó de recibir 5.000 a 10.000 kilos. Sin embargo, remarcaron que ese refuerzo no reemplaza el alcance que tenía el programa MESA, por lo que el Municipio deberá continuar destinando recursos propios para atender una demanda social que no deja de crecer.
Actualmente, entre 4.000 y 5.000 vecinos concurren a las oficinas de Desarrollo de la Comunidad distribuidas en las cinco localidades del partido para solicitar alimentos, subsidios o distintos tipos de asistencia económica.
Desde la cartera educativa señalaron que la realidad social se ha agravado en los últimos meses y que cada vez son más las familias que requieren ayuda para acceder a alimentos básicos, afrontar el costo de la carne o hacer frente al pago de servicios esenciales como la electricidad y el alquiler. La falta de empleo y la pérdida del poder adquisitivo aparecen como los principales factores que explican este incremento de la demanda.
Las cajas de emergencia que entrega el Municipio contienen productos básicos como aceite, harina, tomate, lentejas y arvejas, y buscan brindar una respuesta inmediata a las familias que atraviesan situaciones de vulnerabilidad.
También explicaron que, tras la suspensión del MESA, la distribución dejó de realizarse a través de las escuelas y pasó a ser coordinada directamente por la Secretaría de Desarrollo de la Comunidad, que trabaja junto con el área de Educación para verificar que la asistencia llegue a quienes realmente la necesitan.
Desde el Municipio aseguraron que la ayuda alimentaria continuará durante los próximos meses, aunque reconocieron que la decisión provincial incrementa la presión sobre las finanzas locales, que deberán absorber una mayor demanda

