El fenómeno global que reescribe la épica de Homero en clave de taquilla

NewsITe
En un mercado dominado por franquicias, superhéroes y secuelas, “La Odisea”, la nueva película de Christopher Nolan, se convirtió en uno de los grandes éxitos comerciales del año. Basada en el clásico poema atribuido a Homero, la producción ya superó los US$600 millones de recaudación a nivel mundial, un desempeño excepcional para un film de casi tres horas, orientado al público adulto y sin pertenecer a un universo cinematográfico preexistente.
El largometraje tuvo el mejor estreno de la carrera de Nolan: recaudó unos US$264,1 millones en su primer fin de semana global. Lejos de caer abruptamente en las semanas siguientes, la película mantuvo un ritmo firme de venta de entradas, sostenido por el boca en boca, la expectativa cinéfila y el interés por ver una adaptación monumental de un texto que lleva más de dos mil años formando parte de la cultura occidental.
En paralelo, “Toy Story 5”, de Disney-Pixar, continúa como la película más taquillera de 2026, pero “La Odisea” logró disputarle el liderazgo en la taquilla estadounidense durante su segunda semana en cartel. En varias jornadas incluso llegó a superar a la animación de Pixar, una señal de que el público también está dispuesto a acompañar propuestas originales y más arriesgadas cuando combinan ambición artística con espectáculo visual.
Impacto en la taquilla argentina
En Argentina, el fenómeno también se hizo sentir. Según datos de la industria exhibidora, la película vendió más de 76.000 entradas en sus primeros dos días de proyección comercial, ubicándose en el segundo lugar del ranking local, por detrás de “Toy Story 5”. Durante su primer fin de semana completo alcanzó 147.297 espectadores en 392 pantallas distribuidas en todo el país, una cifra que la posiciona como uno de los grandes estrenos del año para el circuito de salas nacionales.
Este rendimiento se explica tanto por la expectativa generada en torno al nombre de Nolan —responsable de títulos como “Inception” y “Oppenheimer”— como por el atractivo de ver una superproducción filmada íntegramente en formato IMAX, una experiencia que numerosos complejos ofrecen en sus salas premium. En un contexto de fuerte competencia por la atención del público, el film se consolida como un imán para quienes buscan una experiencia cinematográfica “de evento”.
Una apuesta técnica sin precedentes
Para llevar al cine la travesía de Ulises y sus encuentros con dioses, monstruos y peligros marinos, el equipo de producción recurrió a recursos técnicos poco habituales incluso para los estándares de Hollywood. La película fue registrada en su totalidad con cámaras IMAX y en locaciones reales de distintos países, lo que implicó un presupuesto estimado en US$250 millones. Esa decisión permitió dotar a cada paisaje y secuencia de batalla de una escala épica acorde a la obra original.
- Más de 2,1 millones de pies de película IMAX fueron utilizados durante el rodaje.
- Se trata de unos 640 kilómetros de celuloide, una distancia similar al trayecto entre Toronto y Nueva York.
La producción recupera el espíritu de la gran aventura clásica y lo combina con la precisión técnica que caracteriza a Christopher Nolan, consolidándolo como uno de los directores contemporáneos capaces de convertir un texto milenario en un éxito de masas.
Mientras “La Odisea” sigue sumando espectadores en los principales mercados, el desempeño del film reabre el debate sobre el lugar de las historias originales y las adaptaciones literarias ambiciosas en la cartelera global. Para la industria, se trata de una señal de que todavía hay espacio para propuestas que, sin apoyarse en superhéroes ni universos compartidos, pueden conquistar tanto a la crítica como al gran público.

