Renunció Diógenes de Urquiza y apuntó a la interna oficial

Deportista de la política: la salida de Diógenes de Urquiza sacude al Gobierno

NewsITe

Diógenes de Urquiza presentó su renuncia como subsecretario de Deportes de la Nación y como máxima autoridad del Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (ENARD), en medio de fuertes tensiones internas dentro del Gobierno nacional. La dimisión se produjo luego de que un cambio administrativo, oficializado en el Boletín Oficial, devolviera la Subsecretaría de Deportes al ámbito de la Secretaría de Turismo, Ambiente y Deportes, conducida por Daniel Scioli, tras un breve período bajo la órbita directa de la Jefatura de Gabinete.

De Urquiza, dirigente cercano al expresidente Mauricio Macri y con trayectoria en la gestión deportiva, mantenía una relación distante con Scioli. La decisión de reencuadrar la dependencia que comandaba bajo la secretaría del exgobernador bonaerense terminó de acelerar un desgaste que, según su propio testimonio, venía creciendo por diferencias de enfoque y falta de respaldo político.

En su carta de renuncia, dirigida al presidente Javier Milei, el ahora exfuncionario describió un clima de resistencias internas a los cambios prometidos durante la campaña. Señaló que llegó al cargo con el objetivo de enfrentar lo que definió como “viejas prácticas” enquistadas en el Estado y colaborar con el plan oficial de combatir a la “casta”, pero remarcó que muchas de esas resistencias no provienen del exterior del sistema político, sino de su interior.

Críticas a la interna y cuestionamientos al rumbo del Gobierno

Uno de los pasajes más fuertes de la misiva apunta a la falta de acompañamiento dentro de la propia estructura oficial. De Urquiza sostuvo que “el verdadero cambio no depende únicamente de quien firma una decisión, sino también del respaldo institucional para sostenerla”, en clara referencia a disputas y fricciones con otros sectores del Gabinete nacional.

El exsubsecretario también hizo hincapié en la necesidad de coherencia personal y política. Según reconstruyó, el rumbo que fue tomando la gestión en el área de deportes y el reacomodamiento administrativo que lo subordinaba nuevamente a la secretaría de Scioli terminaron por chocar con sus propias convicciones. En ese contexto, afirmó que la salida era la única forma de preservar la coherencia entre su visión profesional y las decisiones que estaba obligado a acatar.

“La coherencia exige saber dar un paso al costado cuando las convicciones personales y profesionales ya no coinciden con el rumbo elegido”, escribió De Urquiza al justificar su renuncia.

Balance de gestión y cambios en el alto rendimiento deportivo

Más allá de las críticas políticas, De Urquiza dedicó un tramo de su carta a repasar lo que considera los principales logros de su gestión tanto al frente de la Subsecretaría de Deportes como del ENARD. Sostuvo que, pese a las tensiones internas, pudo cumplir con los objetivos trazados al momento de su designación, en julio de 2024, en un contexto de fuerte ajuste presupuestario.

  • Reorganización del sistema de becas para deportistas de alto rendimiento, con el foco puesto en transparentar criterios y regularizar la situación de entidades y federaciones deportivas.
  • Impulso de obras de infraestructura en comedores y plazas hoteleras destinadas a la preparación de atletas, con el objetivo de mejorar las condiciones de alojamiento y alimentación en competencias y concentraciones.
  • Implementación de herramientas de Inteligencia Artificial aplicadas al análisis del rendimiento deportivo, un proyecto que, según remarcó, obtuvo reconocimiento internacional por su carácter innovador.

El exfuncionario agradeció expresamente la confianza que le brindaron tanto Javier Milei como Mauricio Macri, y deseó éxito a la actual administración en la continuidad de las políticas públicas vinculadas al deporte de alto rendimiento. Sin embargo, su salida deja expuestas las tensiones entre distintos espacios dentro del Gobierno y vuelve a poner bajo la lupa la organización del área deportiva nacional, clave en la proyección del país en competencias internacionales.

Mientras el oficialismo busca reacomodar el organigrama tras la renuncia, el desafío será sostener programas sensibles para atletas y federaciones, en un año marcado por la necesidad de recursos, planificación a largo plazo e innovación tecnológica para seguir siendo competitivos en el escenario deportivo global.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -