Taxistas acusan al municipio por quedar afuera de la regulación de apps

NewsITe
Entidades de taxis y remises de Mar del Plata salieron a cuestionar al intendente Agustín Neme por haberlas dejado al margen de las reuniones destinadas a definir la reglamentación de las aplicaciones de transporte, cuya entrada en vigencia está prevista para el 1° de septiembre. Según referentes del sector, el Ejecutivo local sólo habría convocado a un sector sindical y a representantes de las plataformas, sin abrir el juego al conjunto de las organizaciones.
De acuerdo con lo que trascendió, Pablo Sánchez, referente de la Sociedad de Conductores de Taxis y de Servitaxi, reprochó que el municipio avanzara en encuentros «reservados» con la Federación Nacional de Conductores de Taxis y con empresas como Uber, Cabify, DiDi y otras aplicaciones, dejando afuera a cámaras y entidades con representación comprobable entre taxistas, remiseros y trabajadores del transporte de pasajeros.
En esas reuniones se abordaron puntos sensibles para el sector: el padrón de conductores y vehículos, la obligatoriedad de la licencia profesional, la presentación de certificados de antecedentes, la identificación externa de los autos que trabajen con apps y el límite de hasta quince años de antigüedad para los vehículos habilitados. También se analizó el procedimiento de inscripción de las compañías en el Registro Municipal de Empresas de Tecnología de Movilidad.
La ordenanza aprobada por el Concejo Deliberante establece que la normativa comenzará a regir en septiembre y fija un período de adaptación para que las apps de transporte se ajusten a las exigencias locales. La reglamentación será clave: definirá cómo se controlarán los requisitos, qué información deberá aportar cada empresa y qué área municipal tendrá a su cargo la verificación de los conductores y de las unidades.
Reclamo por transparencia y participación
Para Sánchez y otras entidades, el modo en que se viene discutiendo la letra chica de la regulación expone una falla de participación. Señalan que el Municipio no difundió una convocatoria abierta ni un listado de organizaciones invitadas, tampoco una agenda de trabajo ni las actas de las reuniones. Esa falta de transparencia alimenta sospechas en un contexto donde miles de trabajadores dependen de las decisiones que se adopten.
El conflicto por la llegada de las aplicaciones a Mar del Plata lleva varios años. Del lado de los taxistas y remiseros, el reclamo histórico fue que las plataformas se sometieran a las mismas exigencias que los servicios tradicionales: seguros, habilitaciones, controles técnicos y tributarios. Del otro lado, los conductores que trabajan con apps exigían que se dejara de perseguir la actividad como si se tratara de transporte ilegal y que se reconociera una regulación específica.
La norma vigente dispone que las empresas serán responsables de mantener actualizado el registro de sus choferes, un esquema que vuelve central el rol de control del Estado local: sin auditorías y sanciones claras, advierten las entidades, la regulación podría quedar en manos de las propias plataformas, con escaso margen para la intervención pública.
Puntos críticos de la futura reglamentación
- Determinación del organismo municipal que verificará antecedentes, licencias, seguros y revisiones técnicas de los vehículos.
- Definición del mecanismo para recepcionar denuncias de pasajeros y trabajadores, y cómo se cursarán las sanciones.
- Alcance de la responsabilidad de las plataformas ante incidentes o incumplimientos de los choferes registrados.
- Régimen de penalidades específico, aún en discusión en el Concejo Deliberante, considerado uno de los flancos débiles de la ordenanza.
“Neme puede recibir a los interlocutores que considere relevantes, pero no debería transformar reuniones reservadas en el único mecanismo para definir condiciones que afectarán a miles de trabajadores y usuarios”, sostienen desde las entidades del sector.
El Ejecutivo municipal deberá informar qué organizaciones fueron convocadas, con qué criterios se las seleccionó y si se abrirá una instancia de participación más amplia antes de la firma del decreto reglamentario. Mientras tanto, las asociaciones que se consideran excluidas reclaman sentarse a la mesa para discutir los últimos detalles de una regulación que, una vez en marcha, ordenará el funcionamiento de taxis, remises y aplicaciones de transporte en la ciudad.

