Detención en Jujuy por falsa amenaza de bomba a la embajada de EE.UU.

NewsITe
Un hombre de 35 años fue detenido en la ciudad jujeña de Perico, acusado de ser el autor de una amenaza de bomba que obligó a evacuar la embajada de Estados Unidos en Buenos Aires. La investigación, a cargo de la Policía Federal Argentina (PFA) y del Juzgado Federal N.º 6, permitió reconstruir el recorrido de la llamada telefónica que activó un amplio operativo de seguridad en el barrio porteño de Palermo.
El episodio se registró el miércoles, cuando una comunicación anónima alertó sobre la presunta colocación de un artefacto explosivo en la sede diplomática ubicada sobre la avenida Colombia. De inmediato se pusieron en marcha los protocolos de emergencia: se evacuó al personal y visitantes, se acordonó la zona y se desplegaron equipos especializados de la División Explosivos, que revisaron minuciosamente el edificio y sus alrededores.
Tras varias horas de rastrillaje, los especialistas determinaron que no existía ningún dispositivo explosivo y que se trataba de una falsa alarma. Pese a ello, la Justicia federal ordenó continuar con las tareas de investigación para identificar al responsable de la llamada intimidatoria, considerada un delito grave por el nivel de alerta y recursos que moviliza.
Investigación, geolocalización y cooperación internacional
Según fuentes consultadas, la causa avanzó gracias a una combinación de peritajes técnicos y tareas de geolocalización sobre la línea telefónica utilizada para la amenaza. A partir del análisis de las antenas de telefonía y de registros de tránsito de datos, los investigadores ubicaron un domicilio en la localidad de Perico, provincia de Jujuy.
Con esa información, el Juzgado Federal N.º 6 ordenó un allanamiento en la vivienda señalada. Durante el procedimiento, efectivos de la PFA secuestraron un teléfono celular que habría sido utilizado para realizar la llamada y detuvieron a su presunto responsable, quien quedó imputado por el delito de intimidación pública, figura prevista para quienes generan alarma mediante advertencias falsas que pueden afectar a la población.
En el operativo también participó un equipo de especialistas del FBI, que colaboró con información técnica clave para reconstruir el recorrido de la comunicación y aportar datos de contexto sobre los protocolos de seguridad que se activan ante amenazas a sedes diplomáticas estadounidenses en la región.
Próximos pasos judiciales y respuesta de la embajada
- Peritaje completo del teléfono secuestrado, con análisis de llamadas, mensajes y posibles apps de mensajería.
- Determinación de si existieron instigadores o cómplices que hayan intervenido en la amenaza.
- Toma de declaración indagatoria al detenido y definición de medidas cautelares.
Desde la embajada estadounidense destacaron el rápido accionar de las fuerzas de seguridad argentinas y confirmaron que el episodio no dejó heridos ni daños materiales, aunque obligó a desplegar un vasto operativo preventivo.
La causa seguirá su curso en la Justicia federal, que buscará esclarecer si el hecho respondió a una acción aislada o si forma parte de un patrón de amenazas similares. En paralelo, las autoridades remarcan que las falsas alertas de bomba no son un “juego” ni una broma inocente: se trata de una conducta penalmente reprochable, que interrumpe servicios, genera temor social y obliga a movilizar recursos humanos y materiales de alto costo para el Estado.

