Rodrigo Paz Pereira detalló los pilares de la nueva estrategia económica

NewsITe
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, presentó una estrategia económica basada en cinco pilares con el objetivo de reactivar la actividad, estabilizar los mercados y recuperar la confianza de los inversores, tras confirmar un préstamo del Fondo Monetario Internacional (FMI) por 1.900 millones de dólares.
Según el mandatario, el acuerdo con el organismo multilateral representa una señal de respaldo a la orientación económica del Gobierno y será clave para reforzar la balanza de pagos y engrosar las reservas internacionales, en un contexto de tensiones cambiarias y limitaciones en el acceso a divisas.
Paz Pereira sostuvo en sus redes sociales que su administración tiene “un rumbo claro, una estrategia económica con cinco pilares”, y subrayó que Bolivia está empezando a recomponer su credibilidad internacional luego de varios años marcados por desequilibrios fiscales, caída de reservas y crecientes presiones sobre el tipo de cambio.
Los cinco ejes del programa económico
El plan oficial se articula en torno a cinco frentes de trabajo. El primero apunta al ordenamiento de las cuentas públicas mediante una reducción del gasto estatal y una mayor disciplina fiscal, con la meta de contener el déficit y dar una señal de sostenibilidad a los mercados.
El segundo pilar se concentra en preservar la protección social, con el compromiso de mantener programas y transferencias destinadas a los sectores más vulnerables, para amortiguar el impacto de los ajustes sobre el poder adquisitivo y los niveles de empleo.
El tercer eje se centra en la modernización de la gestión del mercado cambiario. El Gobierno busca fortalecer las reservas internacionales, mejorar la oferta de dólares y contener las presiones inflacionarias derivadas de la escasez de divisas, en línea con el nuevo esquema de tipo de cambio flexible que reemplaza al sistema fijo vigente durante los últimos 15 años.
En cuarto lugar, la administración de Paz Pereira pretende consolidar un sistema financiero “más sólido y seguro”, con regulaciones orientadas a resguardar la solvencia de bancos y entidades, promover el crédito productivo y reforzar los mecanismos de supervisión.
Finalmente, el quinto pilar apunta a mejorar la competitividad y la productividad de la economía boliviana, así como la transparencia y el clima de negocios, con el objetivo de atraer inversiones y estimular proyectos en sectores clave como energía, minería, agroindustria e infraestructura.
Desafíos y señales al mercado
El desembolso comprometido por el FMI se inscribe en un paquete más amplio de apoyo financiero internacional. El Gobierno boliviano espera que este acuerdo actúe como catalizador para nuevos créditos de otros organismos multilaterales y fondos de inversión, en un momento en el que el país necesita recursos frescos para sostener la transición cambiaria y encarar reformas estructurales.
Analistas consultados por medios internacionales destacan que el giro hacia un régimen de tipo de cambio flexible supone un cambio profundo en la política económica boliviana y exigirá una cuidadosa coordinación entre el frente fiscal y el monetario para evitar episodios de alta volatilidad en los precios y en el valor de la moneda.
- Reducción del gasto público y ordenamiento fiscal.
- Mantenimiento de la protección social para los sectores vulnerables.
- Modernización del mercado cambiario y fortalecimiento de reservas.
- Consolidación de un sistema financiero sólido y regulado.
- Mejoras en competitividad, productividad y clima de inversiones.
“Tenemos un rumbo claro, una estrategia económica con cinco pilares”, enfatizó Rodrigo Paz Pereira al presentar el plan para la reactivación de Bolivia.
El Ejecutivo confía en que la combinación de financiamiento externo, consolidación fiscal y reformas cambiarias y monetarias permita estabilizar el mercado de divisas, bajar la incertidumbre y reactivar gradualmente la economía, en un contexto internacional desafiante para los países emergentes.

