La Confederación Asiática endurece su postura frente al plan de Infantino

NewsITe
La Confederación Asiática de Fútbol (AFC) formalizó su rechazo al proyecto denominado FIFA Forward Enterprise, la iniciativa con la que el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, busca abrir al capital privado los torneos oficiales del organismo que rige el fútbol mundial. Con este pronunciamiento, la AFC se alinea con la UEFA y la Concacaf y conforma un bloque mayoritario que amenaza con alterar por completo el mapa de competencias internacionales.
Según trascendió en las últimas horas, el plan impulsado desde Zúrich apunta a comercializar acciones de distintas competencias de la FIFA con corporaciones y fondos de inversión. La idea de avanzar hacia una estructura parcialmente privatizada encendió alarmas en las confederaciones más poderosas, que cuestionan tanto el contenido de la propuesta como la forma en que fue presentada.
Desde la conducción del fútbol asiático remarcaron su respaldo total a las posturas ya expresadas por Europa y por la Confederación de Norte, Centroamérica y el Caribe. Entre los principales argumentos, señalan que un cambio de semejante envergadura requiere un consenso amplio entre federaciones, algo que, aseguran, hoy está muy lejos de alcanzarse.
Falta de consulta y cuestionamientos al proceso de decisión
El núcleo del reclamo se concentra en la ausencia de consultas previas a las asociaciones nacionales antes de avanzar con el diseño del nuevo esquema comercial. Voces de la AFC describen este proceder como una señal de alarma respecto de los mecanismos internos de toma de decisiones de la FIFA y advierten sobre el riesgo de concentrar el poder en un círculo cada vez más reducido.
Para las confederaciones críticas, no se trata solo de un debate económico, sino también institucional. Temen que la entrada de capitales privados en la estructura de organización de los torneos acabe condicionando calendarios, formatos de competencia e incluso criterios deportivos, en función de intereses comerciales ajenos a las federaciones y a los propios futbolistas.
Amenaza de boicot y un calendario en jaque
La tensión escaló al punto de instalar el fantasma de un boicot. La UEFA fue la primera en poner sobre la mesa la posibilidad de retirar a todas sus selecciones afiliadas de las competencias oficiales de la FIFA si la iniciativa de privatización continúa su curso sin modificaciones. Un escenario de conflicto de ese calibre tendría impacto inmediato en los torneos programados para los próximos meses.
Uno de los primeros campeonatos en riesgo sería la Copa del Mundo Femenina Sub 20, prevista para septiembre en Polonia. A esa cita ya están clasificadas potencias como Estados Unidos, España, Inglaterra y Francia. Una eventual retirada de las confederaciones disconformes pondría en duda la realización misma del certamen y abriría una crisis deportiva de alcance global.
- La AFC se sumó al rechazo ya planteado por UEFA y Concacaf.
- Las confederaciones cuestionan la falta de debate previo sobre FIFA Forward Enterprise.
- La UEFA llegó a plantear un boicot con retiro de sus selecciones.
- La Copa del Mundo Femenina Sub 20 en Polonia surge como el primer torneo amenazado.
“La AFC exige reestructurar el marco deliberativo para devolver transparencia y participación plena a las federaciones en las decisiones estratégicas de la FIFA”, sostienen fuentes cercanas a la confederación asiática.
Con un frente común integrado por Europa, Asia y la región de Norte y Centroamérica, Infantino enfrenta una de las mayores resistencias políticas desde su llegada a la presidencia de la FIFA. En las próximas semanas se espera una serie de reuniones y contactos diplomáticos para intentar encauzar el conflicto y definir si el organismo avanzará con su proyecto privatizador o retrocederá en busca de un nuevo consenso.

