Lula da Silva dio luz verde para que Julio Bitelli vuelva a Buenos Aires tras haber sido llamado a consultas. Aunque aún no hay fecha definida, la decisión representa el primer paso para descomprimir la crisis diplomática entre ambos países.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, autorizó el regreso del embajador Julio Bitelli a la Argentina, en una señal de distensión luego del conflicto diplomático que se desató por los cruces públicos con Javier Milei. Aunque el Gobierno brasileño todavía no definió la fecha del retorno, la decisión marca el inicio de una desescalada entre ambos países.
La determinación fue adoptada tras una reunión en Brasilia entre Lula, el canciller Mauro Vieira y el propio Bitelli, quien había sido llamado a consultas el domingo pasado después de que Milei calificara al mandatario brasileño de “ladrón” y “presidiario” durante la Convención Nacional del Partido Liberal (PL) en San Pablo.
De acuerdo con la reconstrucción publicada por Infobae, el encuentro sirvió para evaluar el impacto político de la medida diplomática y las reacciones que generó en la Argentina. En ese análisis, el Gobierno brasileño valoró las expresiones de respaldo que recibió desde distintos sectores políticos y de la sociedad civil argentina.
Según trascendió desde el Palacio de Itamaraty, la autorización para que Bitelli vuelva a Buenos Aires ya fue concedida. Sin embargo, fuentes diplomáticas aclararon que todavía no está definido cuándo se concretará el regreso.
Cómo comenzó la crisis diplomática
La tensión bilateral escaló el sábado 26 de julio, cuando Milei participó de la Convención Nacional del Partido Liberal en Brasil y respaldó la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro para las elecciones del 4 de octubre.
Al día siguiente, el Presidente argentino volvió a cuestionar al Gobierno brasileño al sostener, en declaraciones radiales, que Brasil era responsable de “el 25 por ciento de la campaña antiargentina” que circuló en redes sociales durante el Mundial de fútbol disputado en Estados Unidos.
Como respuesta, el canciller brasileño Mauro Vieira calificó esos dichos como una “provocación sin precedentes”, convocó al embajador Bitelli a consultas y citó al representante argentino en Brasil, Daniel Raimondi, para solicitar explicaciones.
En Brasilia incluso se evaluó la posibilidad de mantener al embajador fuera de Buenos Aires hasta después de las elecciones presidenciales brasileñas. Sin embargo, esa alternativa finalmente fue descartada y Lula optó por autorizar su regreso, aunque sin establecer un plazo concreto.
Los gestos que ayudaron a descomprimir el conflicto
Uno de los factores que contribuyó a reducir la tensión fue la postura expresada por el canciller argentino Pablo Quirno, quien descartó cualquier posibilidad de ruptura diplomática con Brasil.
“No hay ninguna chance de que de nuestro lado las relaciones se rompan”, afirmó el funcionario, quien además destacó la labor del embajador brasileño y manifestó el deseo de que “retorne al país lo antes posible para seguir desarrollando la extensa agenda bilateral”.
Según informó Infobae, esas declaraciones fueron interpretadas en Brasil como una señal de que el Gobierno argentino buscaba separar las diferencias políticas entre ambos presidentes de la relación institucional entre los dos Estados.
En la misma línea, el vocero presidencial Adrián Ravier sostuvo días atrás que el objetivo es evitar que el conflicto político afecte el vínculo comercial entre ambos países. “No es la intención que esto afecte las relaciones comerciales entre dos pueblos hermanos que coexisten y de hecho se tienen como socios comerciales principales”, afirmó.
Pese a este primer acercamiento, en el Gobierno brasileño reconocen que la reconstrucción plena de la relación demandará tiempo. Fuentes diplomáticas consideran que el proceso difícilmente avance antes de las elecciones presidenciales de octubre y advierten que aún persisten diferencias políticas y personales entre Lula y Milei, un conflicto que se arrastra desde la campaña presidencial argentina de 2023, cuando el mandatario brasileño respaldó públicamente a Sergio Massa.

