Un mes de gestión entre la interna libertaria y la rosca federal

A un mes de haber asumido como jefe de Gabinete, Diego Santilli se consolida como uno de los equilibristas clave dentro del universo libertario. Su rol combina la tarea de moderar la puja interna entre los primos Martín y Eduardo Menem y el consultor Santiago Caputo, con la construcción de una agenda de acuerdos con gobernadores para destrabar las reformas que la Casa Rosada considera estratégicas.
Según reconstruyó Noticias Argentinas, el exvicejefe de Gobierno porteño concentró su primera etapa de gestión en la búsqueda de respaldos políticos para la reforma electoral, con especial interés en el artículo que elimina las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). En la Jefatura de Gabinete confían en que el paquete contará con apoyo parlamentario tras el receso legislativo.
En paralelo, Santilli impulsó gestiones con los mandatarios provinciales bajo una premisa que él mismo explicitó el día de su asunción, cuando reemplazó a Manuel Adorni: “Hay que entender la realidad de cada provincia”. A partir de ese enfoque, Nación activó obras largamente reclamadas por distintos distritos, en un intento por combinar ajuste fiscal con señales de gestión concreta en el territorio.
Obras y acuerdos con las provincias
Uno de los casos más mencionados dentro del Gobierno es el de Corrientes, que encabeza el radical Juan Pablo Valdés. La administración nacional dio luz verde para avanzar con la construcción del puente Alvear-Itaquí y el proyecto del puente Monte Caseros-Bella Unión, dos iniciativas clave para la conectividad y el comercio de la región mesopotámica.
Otro ejemplo de la estrategia de diálogo fue el entendimiento alcanzado con el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro. Allí se acordó la transferencia de la ruta nacional AO12 a la órbita provincial, un convenio que fue rubricado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, el ministro de Economía, Luis Caputo, y autoridades santafesinas.
- Es la primera vez que la Nación transfiere la administración integral de una ruta nacional a una provincia.
- La provincia pasa a encargarse del mantenimiento, conservación, rehabilitación y nuevas obras.
En Balcarce 50 buscaron resaltar el carácter inédito de este esquema, al que presentan como un modelo posible para otros tramos viales, siempre y cuando exista acuerdo político y capacidad de gestión local.
Desmienten planes electorales y reordenamiento interno
Cerca de Santilli descartan, por ahora, cualquier estrategia personal de proyección electoral. Versiones que lo ubicaban diseñando una candidatura a gobernador bonaerense para 2027, incluso con una eventual fórmula junto a la senadora libertaria Florencia Arietto, fueron rotundamente relativizadas por su entorno.
“Hoy la cabeza de Diego no está puesta en ninguna candidatura en la provincia. No está haciendo campaña ni recorriendo con ese objetivo”, aseguraron colaboradores del jefe de Gabinete.
En la Jefatura de Gabinete repiten una consigna que se volvió mantra en el oficialismo: la prioridad es “impulsar las reformas que necesita el Presidente”. En ese marco, sostienen que sin la reelección de Javier Milei “no hay candidatura que tenga sentido”, lo que refuerza la idea de que la energía política del funcionario está hoy concentrada en sostener el proyecto libertario.
En paralelo, Santilli avanzó en el armado interno de su área. Con el decreto 581/2026, el Enacom pasó a depender directamente de la Jefatura de Gabinete. A su vez, Arsat y el Correo Argentino quedaron bajo la órbita de Gustavo Coria, vicejefe de Gabinete del Interior y dirigente cercano al exfuncionario macrista.
En Casa Rosada remarcan que cada uno de estos movimientos fue conversado tanto con Karina Milei como con Santiago Caputo, con la intención de evitar fricciones internas y consolidar un esquema de “acuerdos operativos” en un Gobierno donde las tensiones entre los distintos núcleos de poder son moneda corriente.
Así, el primer mes de Santilli en la Jefatura de Gabinete deja un balance atravesado por dos vectores: el intento de ordenar la interna libertaria y la búsqueda de una red de gobernadores aliados que permitan avanzar con la agenda de reformas que el oficialismo considera vital para la próxima etapa.

