Santa Cruz encabeza la morosidad en la Patagonia y crece la refinanciación salarial

Santa Cruz se convirtió en la provincia patagónica con mayor proporción de familias endeudadas en condición irregular, al tiempo que la gestión del gobernador Claudio Vidal avanzó con un fuerte programa de refinanciación de deudas para empleados públicos, por unos $43.000 millones. El dato expone una contradicción de una provincia rica en recursos energéticos y mineros, pero con hogares que no logran llegar a fin de mes sin recurrir al crédito.
De acuerdo con registros de mayo de la Central de Deudores del Banco Central, difundidos el 28 de julio y analizados por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), el 31,2% de las personas con créditos en Santa Cruz presenta atrasos. Es el peor indicador de la Patagonia y supera ampliamente a Neuquén, que muestra alrededor de un 24,5% de deudores irregulares.
El informe también revela que el 19,8% del monto total prestado a familias santacruceñas se encuentra en situación irregular. La brecha es particularmente marcada en el universo de billeteras virtuales y proveedores no bancarios, donde la mora asciende al 31,8%. En cambio, entre los créditos otorgados por bancos tradicionales el índice se ubica en torno al 16,2%.
Refinanciación por $43.000 millones a empleados estatales
En este contexto, el gobierno de Vidal puso en marcha un plan especial junto con el Banco Santa Cruz, orientado a trabajadores estatales activos y pasivos con niveles críticos de endeudamiento. En la primera etapa, unas 3.500 personas adhirieron al programa y refinanciaron deudas por aproximadamente $43.000 millones, según datos oficiales de la Provincia.
La iniciativa fue concebida inicialmente para quienes tenían comprometido el 75% o más de sus haberes en préstamos personales y tarjetas de crédito. A partir de julio, el Ejecutivo provincial decidió flexibilizar las condiciones, bajando el umbral al 60% del salario afectado a deudas y prorrogando la vigencia del esquema hasta el 31 de diciembre. El cambio amplió el universo de beneficiarios y confirmó que el problema va mucho más allá del grupo original.
En la práctica, miles de agentes provinciales destinan más de seis de cada diez pesos de su sueldo al pago de obligaciones financieras antes de afrontar gastos básicos como alimentos, alquiler, servicios, transporte o medicamentos. El programa oficial ofrece la posibilidad de unificar compromisos, extender plazos hasta 72 meses y aplicar tasas preferenciales para aliviar el descuento mensual.
Un alivio parcial en un escenario de deterioro de ingresos
Si bien la refinanciación permite reducir el impacto inmediato de las cuotas sobre el salario, no elimina la deuda ni revierte por sí misma la pérdida de poder adquisitivo acumulada por la inflación y la recesión. Especialistas advierten que, sin una mejora sostenida de los ingresos reales, existe el riesgo de que muchos trabajadores vuelvan a endeudarse para cubrir gastos cotidianos mientras todavía están pagando los nuevos planes.
Los altos niveles de mora no pueden atribuirse únicamente a la política provincial. El encarecimiento del crédito, las tasas de interés, la aceleración inflacionaria y el contexto económico nacional afectan la capacidad de pago de los hogares en todo el país. Sin embargo, en Santa Cruz el fenómeno se potencia por la combinación de salarios que no acompañan el costo de vida y una fuerte penetración del financiamiento a través de tarjetas, préstamos personales y plataformas no bancarias.
Transparencia y respuestas pendientes del Gobierno provincial
Organismos y analistas reclaman que el Ejecutivo de Vidal publique con mayor detalle los resultados del programa de refinanciación: cuántos trabajadores solicitaron ingresar y cuántos fueron rechazados por su perfil crediticio; cuál es la tasa efectiva aplicada en cada operación y cuál será el monto final a pagar, incluidos intereses y cargos asociados.
- Informar el costo fiscal que asume la Provincia por el acuerdo con el Banco Santa Cruz.
- Precisar cuántas personas vuelven a registrar atrasos tras adherir a la refinanciación.
- Definir qué solución se ofrecerá a quienes se endeudaron con billeteras virtuales, financieras o comercios, donde las tasas suelen ser más altas.
Santa Cruz encabeza la morosidad familiar en la Patagonia pese a sus recursos petroleros, gasíferos, mineros y pesqueros, un contraste que exige respuestas de política pública más amplias que un nuevo préstamo.
El desafío para el Gobierno provincial no se limita a administrar un salvataje financiero, sino a explicar por qué miles de trabajadores dejaron de poder sostener su vida cotidiana con la parte disponible de sus haberes. Refinanciar $43.000 millones permite ganar tiempo, pero la sostenibilidad dependerá de la evolución de los salarios reales, la inflación y las regulaciones sobre el crédito al consumo, en particular en los segmentos más vulnerables de la población.

