Reunión clave entre Caracas y Washington tras la tragedia sísmica

NewsITe
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, mantuvo en Caracas una reunión con una delegación de alto nivel del gobierno de Estados Unidos para analizar la respuesta conjunta al devastador doble terremoto del 24 de junio y la posible ampliación de la cooperación energética entre ambos países.
Del encuentro participaron también el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, y el encargado de negocios estadounidense, John Barrett. Según informó la mandataria en funciones, además de la asistencia humanitaria se trataron temas vinculados con inversiones y seguridad, en el marco del paulatino restablecimiento de las relaciones bilaterales oficializado el 5 de marzo pasado.
“Reafirmamos la importancia de seguir avanzando en una agenda común por el beneficio de nuestros pueblos”, expresó Rodríguez a través de sus redes sociales, al destacar el giro diplomático que se busca consolidar tras años de fuertes tensiones entre Caracas y Washington.
Flexibilización financiera para apuntalar la reconstrucción
En paralelo a la reunión política, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció una flexibilización temporal de ciertas medidas de supervisión financiera para facilitar operaciones autorizadas destinadas a la recuperación económica y a la ayuda humanitaria en Venezuela tras los recientes sismos.
La disposición establece que la Red de Control de Delitos Financieros de Estados Unidos (FinCEN) no iniciará acciones de cumplimiento contra entidades financieras que brinden servicios autorizados en el país caribeño entre el 27 de julio de 2026 y el 29 de enero de 2027. Venezuela continúa bajo un régimen de sanciones, por lo que esta ventana regulatoria es clave para canalizar fondos y apoyo internacional.
Impacto económico y humano de los terremotos
De acuerdo con un informe reciente del Banco Mundial, los daños provocados por el doble terremoto del 24 de junio ascienden a 19.600 millones de dólares. El organismo advirtió que el costo de la destrucción podría frenar la recuperación económica venezolana durante al menos una década, en un país ya golpeado por una prolongada crisis.
La tragedia dejó un saldo de 5.546 personas fallecidas y una gran cantidad de familias que perdieron sus viviendas y fuentes de ingreso. Las cifras dimensionan la magnitud del desafío humanitario y económico que enfrenta el gobierno, que busca articular ayuda externa en paralelo con medidas de contención interna.
Subsidios y créditos para damnificados por el doble sismo
En este contexto, Delcy Rodríguez anunció un programa de asistencia habitacional a través del Fondo Venezuela Renace, destinado a los damnificados que perdieron sus hogares. El plan prevé un subsidio de hasta el 80% del valor de las viviendas de hasta 70 mil dólares, mientras que el 20% restante será financiado mediante un crédito a 25 años.
Para inmuebles valuados entre 70 mil y 100 mil dólares, el Fondo asumirá el 50% del costo total y el otro 50% se cubrirá también a través de créditos de largo plazo. El objetivo oficial es acelerar la relocalización y reconstrucción habitacional de miles de familias, en medio de un escenario de infraestructura gravemente dañada.
Jurisdicción especial para resolver conflictos de propiedad
Rodríguez informó además que solicitó al Tribunal Supremo de Justicia la creación de una jurisdicción especial dedicada a atender asuntos civiles relacionados con la propiedad y la identidad de las personas afectadas por los sismos.
- Los damnificados que perdieron sus inmuebles conservarán sus derechos sobre los terrenos.
- El Estado se compromete a acompañar los procesos de reconstrucción de viviendas.
- La jurisdicción también abordará temas de identidad y sucesiones afectados por la catástrofe.
“Esta jurisdicción también abordará los efectos civiles relacionados con la identidad y los asuntos sucesorales”, señaló la presidenta encargada, al subrayar que la protección jurídica forma parte de la respuesta integral del Estado.
Con la combinación de nuevos canales de diálogo con Estados Unidos, flexibilización financiera y programas internos de subsidios, el gobierno venezolano busca sostener la reconstrucción tras uno de los desastres naturales más graves de su historia reciente, en un contexto económico y político todavía frágil.

