Bolivia avanza en un nuevo capítulo de relación con el FMI

NewsITe
El Gobierno de Bolivia alcanzó un acuerdo a nivel técnico con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para la puesta en marcha de un programa de 36 meses por un total de 1.900 millones de dólares. El entendimiento, anunciado en forma conjunta por el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas y el organismo multilateral, apunta a respaldar el plan de reformas económicas de la administración del presidente Rodrigo Paz Pereira.
El programa aún debe ser sometido a la aprobación del Directorio Ejecutivo del FMI y está condicionado al cumplimiento de una serie de acciones previas pactadas entre las partes. Una vez superadas estas instancias, el acuerdo se transformará en una de las herramientas centrales de la estrategia boliviana para enfrentar la caída de las reservas internacionales, la falta de divisas y las crecientes tensiones fiscales.
Según informó el FMI, el programa tiene también un rol catalizador: se espera que destrabe financiamiento adicional del Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y otros socios para el desarrollo, con la meta de conformar un paquete total de al menos 5.000 millones de dólares durante la vigencia del plan. Estos recursos se destinarían a sostener la estabilidad macroeconómica y a fortalecer las cuentas externas del país.
Objetivos económicos y giro en la política financiera
En un comunicado oficial, el Ministerio de Economía boliviano subrayó que el entendimiento con el FMI constituye un nuevo respaldo al rumbo económico que viene impulsando el Gobierno. Entre los objetivos centrales se destacan la reconstrucción de las reservas internacionales, la reducción de las vulnerabilidades fiscales y externas, y la protección de los sectores sociales más expuestos.
El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, destacó en conferencia de prensa que el programa permitirá el ingreso de fondos “que tanta falta le hacen al país”. De acuerdo con la hoja de ruta oficial, los recursos se complementarán con reformas orientadas a mejorar la eficiencia del gasto público, promover la inversión productiva y alentar la creación de empleo formal.
Desde fines de 2025, la administración de Paz Pereira viene impulsando un programa de reformas con foco en la recuperación de la confianza de los mercados, la flexibilización gradual del régimen cambiario y la mejora en las condiciones para atraer capitales. La negociación con el FMI se inscribe en este proceso de normalización financiera, tras casi dos décadas de distancia y escaso vínculo con el organismo.
Claves del programa y próximos pasos
- Duración de 36 meses, con un financiamiento total de 1.900 millones de dólares.
- Objetivo de apalancar recursos adicionales de bancos multilaterales por al menos 5.000 millones de dólares.
- Enfoque en estabilidad macroeconómica, recomposición de reservas y reducción de desequilibrios fiscales.
- Compromiso de avanzar en reformas para fortalecer la inversión, la producción y el empleo.
“Este programa permitirá la llegada de recursos que tanta falta le hacen al país”, enfatizó el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, al presentar el acuerdo técnico con el FMI.
Si bien el entendimiento todavía debe superar la instancia del Directorio del FMI, marca un punto de inflexión en la relación entre Bolivia y el organismo. El Gobierno apuesta a que el apoyo financiero y técnico contribuya a estabilizar la economía, recuperar el acceso al crédito externo y abrir una etapa de crecimiento más sostenible, en un contexto global de mayor volatilidad y presiones sobre las economías emergentes.

