Días grises en San Nicolás: especialistas explican cómo la falta de luz puede influir en el estado de ánimo

La sucesión de jornadas nubladas, con lloviznas y pocas horas de sol que atraviesa la ciudad no solo modifica las rutinas. Especialistas sostienen que la escasa exposición a la luz natural puede repercutir en el ánimo, la energía y el bienestar. La psicóloga Camila Casarino confirmó que esta situación puede afectar el estado anímico.

Durante los últimos días, el cielo cubierto, las lloviznas y la escasa presencia del sol se convirtieron en una constante en San Nicolás. Más allá de las bajas temperaturas y las complicaciones propias del invierno, esta prolongada falta de luz natural también puede tener efectos sobre el estado de ánimo y el bienestar de las personas.

Especialistas en salud mental y neurociencias coinciden en que la luz solar cumple un papel clave en la regulación de los ritmos biológicos. Cuando durante varios días predominan las jornadas grises y disminuye la exposición a la luz natural, algunas personas pueden experimentar mayor cansancio, desmotivación, irritabilidad o una sensación de tristeza.

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La psicóloga nicoleña Camila Casarino coincidió con esta explicación y señaló que la falta de luz “afecta el estado anímico”. Si bien aclaró que cada persona responde de manera diferente, indicó que es frecuente que durante períodos prolongados de poca luminosidad se observen cambios en el humor y una disminución de la energía para afrontar las actividades cotidianas.

La evidencia científica señala que la menor exposición a la luz natural puede alterar el reloj biológico y modificar la producción de serotonina, un neurotransmisor asociado al bienestar, y de melatonina, la hormona que regula el sueño. Como consecuencia, algunas personas pueden sentirse más cansadas durante el día, tener menos concentración o experimentar una menor motivación.

Los especialistas aclaran que estos cambios suelen ser transitorios y forman parte de la respuesta natural del organismo a las condiciones ambientales. Sin embargo, cuando los síntomas se prolongan durante varias semanas o afectan la vida cotidiana, recomiendan consultar con un profesional de la salud.

Cómo reducir el impacto

Ante una sucesión de días con poca luz, los especialistas aconsejan aprovechar los momentos en que el sol aparece, aunque sea por períodos breves, para realizar alguna actividad al aire libre. También recomiendan mantener horarios regulares de descanso, practicar actividad física, sostener los vínculos sociales y evitar el aislamiento.

Si bien el clima no determina por sí solo el estado emocional, coinciden en que la combinación de jornadas grises, menor luminosidad y rutinas más sedentarias propias del invierno puede influir en el ánimo de muchas personas. Por eso, prestar atención a estos cambios y adoptar hábitos saludables puede contribuir a atravesar este período con un mayor bienestar.

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