Gastronomía, vinos, cosmética natural y producción frutícola son algunos de los emprendimientos que varias figuras del espectáculo desarrollan en paralelo a sus carreras artísticas.

Aunque el público los identifica por su trabajo en la música, la actuación o la televisión, varios famosos argentinos encontraron una nueva fuente de ingresos lejos de los escenarios y las cámaras.
En los últimos años, artistas como Axel, Luciano Pereyra, Agustina Cherri, Rusherking, Pedro Aznar y Leandro Penna apostaron por distintos emprendimientos comerciales que hoy forman parte de su vida profesional.
Según publicó Rosario3, muchos de estos proyectos nacieron a partir de intereses personales, viajes o vínculos familiares y fueron creciendo hasta convertirse en negocios con identidad propia. Gastronomía, vitivinicultura, cosmética natural y producción agroalimentaria son algunos de los rubros elegidos.
Uno de los casos más llamativos es el de Axel. El cantante abrió Macarroneando, un food truck especializado en macarrones con queso que funciona en el Valle de Traslasierra, Córdoba, donde reside junto a su familia. La idea surgió porque sus hijas eran fanáticas del clásico plato estadounidense y decidieron convertir ese gusto en un emprendimiento gastronómico.
Rusherking también eligió la gastronomía como complemento de su carrera artística. En 2025 inauguró Pastasole Argentina, un restaurante ubicado en el barrio porteño de Palermo, inspirado en un concepto que descubrió durante un viaje a Nueva York. El local ofrece pastas frescas y se hizo conocido por servir algunos platos dentro de una horma de queso parmesano.
Vinos, cosmética y producción agrícola
Luciano Pereyra encontró su lugar en el mundo del vino. El cantante es socio de Re-Cordis, una bodega boutique ubicada en Gualtallary, en el Valle de Uco, Mendoza. El proyecto nació junto al empresario Javier Ábrego y al exfutbolista Iván Pillud, con una producción enfocada principalmente en vinos Malbec.
Otra de las figuras que decidió emprender fue Agustina Cherri. La actriz lanzó una línea de cosmética natural elaborada con hongo reishi, un ingrediente utilizado en productos para el cuidado de la piel. El desarrollo de la marca llevó varios años y contó con la participación de su hija Muna, quien colaboró en la identidad visual del proyecto.
Pedro Aznar también convirtió una pasión en un negocio. Tras recibirse de sommelier, creó junto al ingeniero agrónomo Francisco Evangelista la marca Akasha Wines, que produce vinos, espumantes, rosados y hasta un vermut de mandarina elaborado en Mendoza.
Por su parte, Leandro Penna dejó atrás la exposición televisiva para dedicarse a la producción y exportación de frutas desde Chile. El exmodelo y actor fundó empresas especializadas en el cultivo y comercialización de paltas, con operaciones orientadas a distintos mercados internacionales.
Como destacó Rosario3, estos emprendimientos muestran que muchas figuras del espectáculo diversifican su actividad profesional y transforman su popularidad en proyectos comerciales que buscan sostenerse más allá de sus carreras artísticas.

