Ravier insistió con datos erróneos sobre alumnos extranjeros en la UBA

Polémica por las cifras oficiales sobre la UBA y estudiantes del exterior

Adrián Ravier durante la conferencia de prensa en Casa Rosada

NewsITe

El vocero presidencial, Adrián Ravier, volvió a quedar en el centro de la controversia tras brindar datos inexactos sobre la presencia de estudiantes extranjeros en la Universidad de Buenos Aires (UBA), en el marco del debate oficial por un eventual arancel para quienes no son residentes argentinos.

En su habitual conferencia de los martes en Casa Rosada, Ravier afirmó que “el 40% de los estudiantes de la UBA son extranjeros”, declaración que rápidamente generó dudas y críticas, tanto por parte de la comunidad académica como de la oposición. Según expresó el funcionario, se trataría de un “39% exacto” de alumnos extranjeros en la universidad pública más grande del país.

El vocero sostuvo que “hay un alto porcentaje de estudiantes en facultades de Medicina que son extranjeros” y, ante la repregunta de un periodista acreditado, ratificó que el índice llegaría “hasta prácticamente un 40%”. El dato, no obstante, contrasta con estadísticas históricas de la propia UBA y de organismos oficiales, que tradicionalmente ubican la matrícula extranjera muy por debajo de esa cifra.

Ravier enmarcó sus afirmaciones en la discusión que impulsa el Gobierno nacional para que las universidades públicas puedan cobrar aranceles a estudiantes extranjeros. “Estamos dedicando dinero a formar extranjeros que eventualmente se vuelven a sus países, y pensamos que tenemos que cuidar el dinero de los argentinos para ayudar a los más humildes”, argumentó.

Debate por el financiamiento universitario y la autonomía

El vocero remarcó que la intención del Ejecutivo es que las universidades nacionales, amparadas en su autonomía, “puedan decidir si quieren cobrarle o no a los extranjeros”. En ese sentido, rechazó que se trate de una imposición directa del Gobierno para fijar aranceles, y lo presentó como una herramienta para “gestionar mejor los recursos de los contribuyentes”.

La discusión sobre el financiamiento del sistema universitario público y la participación de estudiantes extranjeros no es nueva, pero cobró fuerza en los últimos meses a partir de los planteos del oficialismo sobre el uso de fondos estatales y el déficit fiscal. Rectores, docentes y especialistas en educación superior sostienen que la presencia de alumnos del exterior no sólo es minoritaria, sino que además aporta intercambio académico y proyección internacional a las universidades argentinas.

  • El Gobierno plantea que los aranceles a extranjeros permitirían reasignar recursos hacia estudiantes locales vulnerables.
  • Las universidades defienden el acceso irrestricto y gratuito como un pilar histórico del sistema público argentino.

“Lo que se está haciendo es que las universidades nacionales, que son autónomas, puedan decidir si quieren cobrarle o no a los extranjeros”, afirmó Adrián Ravier al justificar la iniciativa oficial.

Mientras el Gobierno insiste en la necesidad de “cuidar el dinero de los argentinos”, sectores académicos reclaman precisión en los datos oficiales y advierten que sobredimensionar la cantidad de estudiantes extranjeros puede distorsionar el debate de fondo sobre el modelo de universidad pública que el país pretende sostener.

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