Las acciones y los bonos operan en baja en una jornada marcada por la volatilidad en Wall Street y la caída del precio internacional del petróleo.

Los activos financieros argentinos operan nuevamente con pérdidas este martes, en una rueda condicionada por la volatilidad de los mercados internacionales. Las acciones y los bonos registran bajas, mientras que el riesgo país volvió a ubicarse en los 450 puntos básicos, su nivel más alto desde el 10 de junio.
En la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, el índice S&P Merval retrocede 1,9% y se ubica en torno a los 3.240.000 puntos. Al mismo tiempo, los bonos soberanos en dólares —Bonares y Globales— pierden en promedio 0,3%, según la evolución de la jornada.
Como consecuencia, el índice de riesgo país elaborado por JP Morgan aumenta diez unidades y regresa a los 450 puntos básicos.
Wall Street opera con resultados mixtos
En Estados Unidos, la rueda también muestra un comportamiento dispar, influida por la presentación de balances corporativos.
El índice Dow Jones avanza 0,8%, mientras que el tecnológico Nasdaq cae 1,2% y el S&P 500 retrocede 0,2%.
Entre las empresas argentinas que cotizan en Nueva York predominan las bajas. La excepción es Globant, que sube 8,3%, mientras que las mayores caídas corresponden a Satellogic, con una pérdida del 6%, y a las acciones del sector bancario, que retroceden alrededor del 4%.
El petróleo sigue en baja
Otro de los factores que condiciona la jornada es la caída del precio internacional del crudo.
Los futuros del Brent bajan 1,9%, hasta los 86,68 dólares por barril, mientras que el WTI estadounidense retrocede 1,6% y cotiza a 81,33 dólares. Ambos contratos alcanzaron sus valores más bajos desde el 17 de julio.
El movimiento responde a las expectativas de una posible distensión en el conflicto entre Estados Unidos e Irán. En ese contexto, trascendió que Omán impulsa una propuesta para establecer un mecanismo regional de administración del Estrecho de Ormuz, uno de los principales corredores del comercio mundial de petróleo.
A su vez, el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que mantiene “buenas conversaciones” con Irán, aunque advirtió que los ataques podrían reanudarse si fracasan las negociaciones. Mientras tanto, el tráfico marítimo en la región muestra señales de normalización, lo que contribuye a reducir la presión sobre los precios internacionales del crudo.

