Jaldo convoca a las urnas en mayo y se despega del calendario nacional

NewsITe
El gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, firmó el decreto que convoca a elecciones provinciales para el 9 de mayo de 2027, en una decisión que marca un desdoblamiento respecto de los comicios nacionales de octubre. La medida se inscribe en el proceso de reforma política que impulsa la gestión provincial y suma un ingrediente central: la implementación del sistema de ficha limpia para quienes aspiren a cargos electivos y funciones en la administración pública.
De acuerdo con lo informado por la Secretaría de Comunicación de Tucumán, en esa jornada se elegirán gobernador y vice, 49 diputados provinciales, 19 intendentes y 93 comisionados comunales. La contienda se desarrollará sin primarias abiertas (PASO) y con boleta papel tradicional, aunque bajo nuevas reglas de transparencia y requisitos para los postulantes.
La decisión del mandatario, habitualmente alineado con el Gobierno nacional de Javier Milei en buena parte de las votaciones legislativas, supone un gesto de autonomía política. El desdoblamiento generó críticas de la dirigencia local de La Libertad Avanza (LLA), que cuestionó la prioridad dada al calendario electoral frente a las demandas económicas y sociales de la provincia.
Ficha limpia y reforma del sistema político tucumano
Jaldo presentó la convocatoria en una conferencia de prensa en la Casa de Gobierno, acompañado por el vicegobernador Miguel Acevedo y la intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla, luego de una reunión de gabinete. Allí subrayó que la fecha de los comicios respeta los plazos que fija la legislación provincial y es consistente con los procesos electorales de 2019 y 2023, descartando cualquier adelantamiento estratégico.
La principal novedad del decreto es la incorporación formal de la Ficha Limpia, un requisito que impedirá competir a quienes tengan causas penales que entren en los supuestos establecidos por la normativa. “Por primera vez en la historia de la provincia este decreto contiene la Ficha Limpia”, remarcó el gobernador, al destacar que los candidatos y futuros funcionarios deberán acreditar que no poseen “cuentas pendientes con la Justicia” para poder acceder a cargos públicos.
Para el oficialismo tucumano, esta exigencia representa un avance institucional y una herramienta para ofrecer garantías adicionales al electorado sobre la idoneidad y la conducta de quienes aspiran a administrar el Estado. En esa línea, Jaldo defendió el paquete de reformas políticas ya implementadas, entre ellas la eliminación de los partidos municipales, lo que redujo de manera significativa la cantidad de espacios habilitados para competir.
Boleta única, consensos y críticas de La Libertad Avanza
El gobernador también recordó que la adopción de la boleta única y otras modificaciones del sistema electoral surgieron de acuerdos entre distintas fuerzas políticas, y rechazó que estas transformaciones respondan a maniobras de conveniencia coyuntural. Según el oficialismo, el objetivo es avanzar de manera gradual hacia un esquema con menos fragmentación, mayor previsibilidad y reglas más claras para la competencia.
Desde La Libertad Avanza en Tucumán, sin embargo, la lectura es distinta. A través de un video difundido en redes sociales, Lisandro Catalán, ex ministro del Interior y actual titular de LLA provincial, sostuvo que mientras Jaldo avanza con el desdoblamiento electoral “los tucumanos siguen esperando gestión, crecimiento y soluciones”.
- LLA plantea como eje de campaña la salida de “décadas de atraso” y el inicio de un cambio profundo en la provincia.
- La fuerza libertaria propone terminar con los acoples y que cada espacio político compita con una lista única, con el argumento de reducir gastos y dar más transparencia.
Jaldo, que recientemente fue sometido a una intervención quirúrgica y ya retomó la actividad oficial, insistió en que los cambios en las reglas de juego deben surgir del consenso entre las fuerzas políticas y no de decisiones unilaterales. En la antesala del proceso electoral de 2027, Tucumán se encamina así a una contienda provincial con calendario propio, mayores requisitos de integridad para los candidatos y un sistema en revisión permanente bajo la lupa de oficialismo y oposición.

