De la Sota repudia los dichos de Milei sobre Lula da Silva

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La diputada nacional por Defendamos Córdoba (DC), Natalia de la Sota, salió con firmeza a cuestionar al presidente Javier Milei tras sus recientes declaraciones contra su par brasileño, Luiz Inácio “Lula” da Silva, a quien el mandatario argentino vinculó con una supuesta campaña antiargentina durante el Mundial 2026. Para la legisladora, esta conducta “no representa al pueblo argentino” y daña una relación estratégica para el país.
Desde sus redes sociales, De la Sota calificó como “inaceptable” la seguidilla de insultos y descalificaciones dirigidas por Milei hacia Lula, a quien definió como un “presidente democrático” elegido por el voto popular. En ese sentido, sostuvo que el jefe de Estado argentino “convirtió la violencia verbal y la descalificación en una forma de hacer política”, lo que, a su juicio, degrada el debate público y reemplaza la seriedad institucional por la provocación permanente.
La diputada recordó que Brasil no solo es un país vecino, sino también un socio comercial clave para la economía argentina, particularmente en materia industrial, automotriz y energética. Por eso, consideró que los agravios dirigidos a Lula, a las instituciones democráticas brasileñas y al pueblo de ese país resultan “inadmisibles” y afectan la histórica relación bilateral construida durante décadas entre ambos Estados.
Críticas al rumbo económico y político del Gobierno
Las declaraciones de De la Sota se enmarcan en una postura de fuerte crítica hacia el Gobierno de La Libertad Avanza desde el inicio de la gestión. La legisladora se diferenció tempranamente del oficialismo y consolidó su espacio Defendamos Córdoba, desde el cual cuestiona tanto la política económica como el estilo confrontativo del Presidente.
En varias oportunidades, calificó el programa encabezado por Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, como “regresivo, antifederal y socialmente injusto”. También objetó la consigna de “déficit cero”, a la que definió como un objetivo construido a costa del ajuste sobre jubilados, universidades públicas y políticas destinadas a personas con discapacidad, entre otros sectores vulnerables.
De la Sota también acusó al Gobierno nacional de ser “el más antifederal de la democracia argentina” por la reducción y, en algunos casos, la eliminación unilateral del envío de recursos a las provincias. Según su mirada, este esquema asfixia las economías regionales, profundiza las desigualdades y limita la capacidad de los gobernadores para sostener servicios básicos y políticas de desarrollo.
Posicionamiento en el Congreso y llamado a una alternativa federal
En el ámbito legislativo, la diputada exhibió una línea de votación crítica frente a las principales iniciativas impulsadas por el Poder Ejecutivo. Votó en contra de la Ley Bases, del megadecreto de necesidad y urgencia (DNU) y de la reforma laboral, al entender que esos proyectos consolidan un modelo de ajuste que perjudica a trabajadores, jubilados y sectores productivos del interior del país.
En declaraciones recientes, insistió en que apoyar las leyes centrales de Milei “es hacerle daño al país y a Córdoba”. Desde esa convicción, reclamó mayor firmeza a los gobernadores y a los distintos sectores del peronismo para construir una nueva alternativa política de carácter federal, basada en la producción, el empleo y la defensa de los recursos provinciales.
Respecto del plano internacional, De la Sota viene manifestando preocupación por el tono de la política exterior del Gobierno, especialmente cuando incluye insultos y acusaciones hacia mandatarios de la región. En relación a Lula, fue tajante al reclamar que este tipo de expresiones merecen “un repudio categórico y un rechazo absoluto, sin excusas, atenuantes ni condicionamientos”.
“Es una conducta irresponsable que no representa al pueblo argentino. La violencia verbal no puede ser una forma de hacer política” (Natalia de la Sota).
Con estas declaraciones, la diputada cordobesa busca marcar distancias del oficialismo y al mismo tiempo posicionarse dentro del mapa opositor como una voz que reclama moderación institucional, respeto por los socios internacionales y un proyecto económico que priorice el trabajo, la producción y el federalismo.

