Más de 300.000 personas debieron ser evacuadas por los incendios forestales que afectan a ambos países. La Unión Europea movilizó aviones, helicópteros, brigadistas y tecnología satelital para reforzar las tareas de extinción.

La Unión Europea (UE) puso en marcha un amplio operativo de asistencia para colaborar con España y Francia en el combate de los incendios forestales que afectan a ambos países y que ya obligaron a evacuar a más de 300.000 personas.
La ayuda fue canalizada a través del Mecanismo de Protección Civil de la UE, que coordina la respuesta conjunta de los Estados miembros ante emergencias de gran magnitud. El operativo incluye aeronaves, brigadistas especializados, vehículos y equipamiento destinado a fortalecer las tareas de extinción.
Aviones, helicópteros y brigadistas para combatir el fuego
Francia recibió siete aviones y cuatro helicópteros enviados por Alemania, Croacia, Eslovaquia, Portugal, República Checa, Suecia y Turquía. Estas aeronaves realizan ataques directos sobre los focos activos, enfrían zonas críticas y brindan apoyo a los equipos que trabajan sobre el terreno.
España, en tanto, incorporó seis aeronaves procedentes de Grecia, Italia y Turquía. Además, Portugal envió un contingente integrado por 134 efectivos y 41 vehículos para colaborar con los bomberos que enfrentan múltiples incendios en distintas regiones del país.
Desde la Comisión Europea señalaron que parte de estos recursos ya se encontraba preposicionada en ambos países gracias a los mecanismos de cooperación vigentes, lo que permitió acelerar la respuesta cuando la situación se agravó.
Copernicus aporta imágenes satelitales para coordinar la emergencia
Además del despliegue de personal y medios aéreos, la UE activó el servicio satelital Copernicus, que genera mapas de emergencia en alta resolución para facilitar el trabajo de los equipos de respuesta.
La información obtenida permite identificar la superficie afectada casi en tiempo real. Asimismo, resulta esencial detectar zonas de mayor riesgo según las condiciones meteorológicas y del terreno. Esto permite a su vez planificar evacuaciones y priorizar la protección de centros urbanos, infraestructura crítica y áreas naturales.
“La solidaridad europea se vuelve concreta cuando los recursos de distintos países se unen para salvar vidas, proteger hogares y cuidar nuestros bosques”, destacó la Comisión Europea al informar sobre el operativo.
Los incendios forestales se han intensificado en el sur de Europa durante los últimos años, impulsados por las olas de calor, sequías prolongadas y otros fenómenos climáticos extremos. Mientras continúan las tareas de extinción, las autoridades europeas mantienen el monitoreo permanente. Aseguraron que no descartan ampliar la asistencia si los focos activos se extienden o vuelven a intensificarse.

