River, bajo presión tras otra caída en el Monumental

Preocupación en River tras un inicio fallido en el Clausura. En el Monumental, el Millonario cayó por la mínima ante Barracas Central.

Otamendi, jugador de la Selección Argntina en el Mundial 2026, debutó con los colores de River Plate.

River atraviesa uno de los momentos más tensos de los últimos tiempos. La derrota 1-0 ante Barracas Central en el Monumental, en el arranque del Torneo Clausura, se sumó a la reciente eliminación frente a Aldosivi por la Copa Argentina y alimentó el malestar interno y el enojo de los hinchas, que ven un equipo sin respuestas futbolísticas ni reacción anímica.

El encuentro en Núñez dejó más interrogantes que certezas. Pese a jugar como local y a la obligación de recuperar terreno, el conjunto millonario volvió a mostrar dificultades serias para generar juego asociado, profundidad y situaciones claras de gol. Ni siquiera el ingreso de las figuras ofensivas, incluido el debut de Ángel Correa, alcanzó para torcer la historia frente a un Barracas Central ordenado y efectivo.

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El entrenador Ariel Broggi, quien tomó el mando tras la salida de Eduardo “Chacho” Coudet, decidió suspender la conferencia de prensa posterior al partido. La ausencia de explicaciones oficiales agudizó la sensación de incertidumbre y dejó al plantel como único vocero de un presente que preocupa tanto en lo futbolístico como en lo emocional.

Otamendi asumió la responsabilidad y pidió reacción

El que sí habló fue el capitán, Nicolás Otamendi, que salió a dar la cara en la zona mixta y asumió la cuota de responsabilidad del grupo. “Yo soy parte de este grupo, la responsabilidad es toda nuestra. Tenemos que seguir trabajando, dar otra cara. Hoy intentamos, pero en una jugada desafortunada nos hicieron un gol”, reconoció el defensor campeón del mundo.

Otamendi también admitió el flojo rendimiento colectivo, sobre todo en los metros finales: señaló que, pese a la intención de ir a buscar el partido, los pases y la toma de decisiones en el último tercio nunca estuvieron a la altura de lo que el plantel y el cuerpo técnico pretenden. En ese sentido, remarcó la necesidad de sostener el trabajo en la semana y de recuperar confianza dentro del campo de juego.

Además, mostró comprensión frente al malestar que se expresó en las tribunas y redes sociales. “Entiendo el enojo de la gente. Estamos en el mejor club de la Argentina. La única forma es trabajando, intentando, dando la cara con personalidad y haciendo las cosas bien”, subrayó, marcando el camino que espera recorrer el grupo en los próximos compromisos.

Clima caliente en el Monumental y cuestionamientos al proyecto

La caída ante Barracas Central volvió a encender las críticas entre los hinchas, principalmente en redes sociales. Muchos apuntaron no solo al cierre del ciclo de Coudet y al inicio errático de la era Broggi, sino también a la planificación deportiva de los últimos mercados de pases. En particular, se cuestiona que, pese a las fuertes inversiones en refuerzos, el equipo no logró consolidar una identidad clara de juego.

  • Reclamos por la falta de funcionamiento colectivo y de un estilo definido.
  • Críticas a la constante renovación del plantel, con altas y bajas cada pocos meses.
  • Debate por determinadas actitudes en el Monumental, como los pedidos de camisetas a rivales.

Estas situaciones alimentan la percepción de un River lejos de la exigencia histórica que marcó sus mejores etapas recientes. La imagen de simpatizantes solicitando camisetas a jugadores contrarios luego de una derrota volvió a ser señalada por un sector de la hinchada como síntoma de relajamiento y pérdida de mística competitiva.

Con dos derrotas consecutivas y la paciencia al límite, el próximo partido frente a Gimnasia y Esgrima La Plata aparece como un punto de inflexión para River.

El equipo visitará a Gimnasia este miércoles en El Bosque, en un duelo que se percibe como clave: una nueva caída podría profundizar la crisis, mientras que un triunfo serviría para descomprimir el ambiente, ganar aire en la tabla y empezar a reconstruir la confianza de un plantel que necesita, con urgencia, transformar la autocrítica en resultados dentro de la cancha.

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