Donald Trump aseguró que su país analiza una ofensiva “más grande que nunca antes” contra Irán. La posibilidad de una nueva escalada ya impacta en los mercados y genera preocupación internacional.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que analiza lanzar una ofensiva militar de gran escala contra Irán, una posibilidad que vuelve a elevar la tensión en Medio Oriente. Según publicó Axios, el mandatario aseguró que se encuentra cerca de tomar una decisión y anticipó que la operación podría superar en magnitud a la denominada “Operación Furia Épica”, realizada a fines de febrero.
Durante una entrevista citada por el medio estadounidense, Trump sostuvo que evalúa un ataque “más grande que nunca antes” y aseguró que las fuerzas norteamericanas están preparadas para actuar.
“Estoy considerando un ataque a gran escala. Más grande que nunca antes. Estoy cerca de tomar una decisión. Todos estamos listos para ella”, expresó.
Trump endureció su discurso contra Teherán
El mandatario también afirmó que Irán “no ha sufrido suficiente dolor aún”, una declaración que alimentó las especulaciones sobre una posible intensificación del conflicto.
Además, señaló que Israel se sumaría rápidamente a una eventual ofensiva si Estados Unidos lo solicitara, aunque admitió que esa decisión podría acarrear consecuencias para el gobierno israelí en un contexto regional cada vez más inestable.
Las declaraciones llegan en medio de una creciente confrontación entre Washington y Teherán, luego del fracaso de los intentos diplomáticos para reducir las tensiones.
La crisis ya repercute en el mercado petrolero
De acuerdo con la información difundida, las fuerzas estadounidenses realizaron durante casi dos semanas ataques consecutivos contra objetivos militares iraníes tras el fracaso de un memorándum firmado en junio para reabrir el estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más importantes para el comercio mundial de petróleo.
La escalada también comenzó a reflejarse en los mercados internacionales. El precio del crudo Brent alcanzó los 100 dólares por barril, su valor más alto en dos meses, impulsado por la incertidumbre sobre el suministro energético tras el ataque a dos buques petroleros saudíes en el mar Rojo.
La mayoría de los estadounidenses rechaza una guerra con Irán
Mientras la Casa Blanca mantiene un discurso cada vez más duro, una parte importante de la sociedad estadounidense se muestra contraria a una intervención militar.
Según una encuesta realizada por The Washington Post e Ipsos, el 68% de los adultos consultados considera que una guerra contra Irán no valdría la pena, mientras que el 28% apoya una acción militar.
Los especialistas advierten que una ofensiva de gran escala podría profundizar la inestabilidad en Medio Oriente y provocar consecuencias económicas globales, con impacto en el precio de la energía, el comercio internacional y la seguridad regional. Por el momento, Trump no fijó un plazo para definir los próximos pasos, aunque sus declaraciones mantienen en alerta a la comunidad internacional.

