El nivel de actividad mostró una leve mejora interanual en mayo, aunque el repunte todavía no alcanza a todos los sectores. La minería, la energía y el agro impulsaron el resultado, mientras que la industria y el comercio volvieron a mostrar dificultades.

La economía argentina continúa atravesando una recuperación irregular. Los datos de actividad correspondientes a mayo muestran que el crecimiento todavía no alcanza a consolidarse y que el desempeño de los distintos sectores mantiene fuertes diferencias.
El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) reflejó una mejora interanual moderada, aunque el resultado estuvo explicado principalmente por algunos sectores puntuales que lograron avanzar mientras otros permanecieron en terreno negativo.
Entre las actividades con mejor desempeño se destacaron la explotación de minas y canteras, que registró una suba interanual del 15,7 por ciento, seguida por electricidad, gas y agua, con un crecimiento del 8 por ciento, y el sector agropecuario, que avanzó 4,6 por ciento respecto de mayo del año anterior.
También mostraron variaciones positivas sectores como la construcción, la intermediación financiera y algunos servicios, aunque con incrementos más moderados. En cambio, otras ramas de la economía continuaron con dificultades y evidenciaron la falta de una recuperación generalizada.
El comercio y la industria volvieron a ubicarse entre los sectores más golpeados. La menor demanda interna y la pérdida de dinamismo del consumo siguen condicionando la evolución de actividades vinculadas al mercado interno, donde muchas empresas todavía operan con niveles inferiores a los esperados.
El escenario muestra una economía con dos velocidades. Por un lado, sectores vinculados a los recursos naturales, la energía y algunas actividades exportadoras muestran una evolución favorable. Por otro, las actividades relacionadas con el consumo cotidiano todavía esperan señales más firmes de recuperación.
Para las empresas y los trabajadores, especialmente en sectores industriales y comerciales, la principal incógnita sigue siendo cuándo esa mejora parcial comenzará a trasladarse al conjunto de la economía.
En una ciudad como San Nicolás, con una fuerte presencia industrial y comercial, la evolución de estos indicadores resulta relevante. La recuperación de la actividad productiva, el consumo y el empleo serán factores centrales para determinar el ritmo de la economía local durante los próximos meses.

