El espacio de Urquiza 235 se encuentra cerrado en materia de atención durante el receso de invierno para los chicos y chicas en situación de vulnerabilidad que asisten y para el personal. Algunas familias están colaborando con tareas de mantenimiento, gracias a insumos de donaciones y programas. La tesorera Ana Eurausquin contó a EL NORTE la difícil situación que atraviesa la organización en el contexto general.

De la Redacción de EL NORTE
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La Casa del Niño se encuentra cerrada en materia de atención durante el receso de invierno, tanto para los 50 chicos y chicas en situación de vulnerabilidad que asisten como para el personal. “La situación no es fácil”, marcó en diálogo con EL NORTE su tesorera, Ana Erausquin.
Por estos días, un grupo de padres están haciendo refacciones y arreglos en azulejos (donados), el bajo mesada, el cielorraso de la biblioteca, tareas menores de albañilería y el cambio de las puertas de los baños. “Se compraron los materiales con recursos de un programa del Banco Credicoop y la mano de obra está a cargo de las familias. También hay que hacer la poda”, detalló.
“A las familias se les entregó un bolsón antes del receso, de acuerdo con la cantidad de integrantes. Eso se pudo realizar con donaciones y ayuda de la sociedad filantrópica que organizó una venta de sorrentinos en dos oportunidades. La situación de las familias es difícil, como sucede en la sociedad en general. No todos tienen trabajos fijos, sino temporarios. El invierno es duro, y a muchos se les ha reducido la cantidad de horas; por lo tanto, cobran menos. Todo esto también conlleva problemáticas vinculadas a la estabilidad emocional”, indicó Erausquin. El último aumento de las becas provinciales fue en mayo. “Vivimos de las donaciones, algunas organizaciones hacen beneficios; subsistimos como podemos”, expresó.
Cómo colaborar
La Casa del Niño se encuentra ubicada en Urquiza 235. Brinda desayuno, almuerzo, merienda y atención integral. Impulsa actividades y otorga elementos necesarios para la actividad escolar y de la vida diaria.
Para poder seguir adelante, la institución recibe ayuda de la gente, de empresas y organizaciones, además de visitas de diferentes escuelas que colaboran con donaciones.
Quienes deseen ayudar pueden hacerlo con elementos y productos como ropa, zapatillas y alimentos no perecederos (leche, azúcar, mate cocido, té, cacao, mermeladas, puré de tomates, arvejas, atún y latas de choclo); además de artículos de higiene personal, elementos de limpieza, aceite, juguetes y útiles escolares. El teléfono de contacto es 336 4533626.

