Mercados en alza tras el guiño de Moody’s a la deuda argentina

NewsITe
Las acciones y los bonos argentinos cerraron la rueda de este lunes con subas generalizadas, luego de que la calificadora internacional Moody’s mejorara la nota de la deuda soberana de la Argentina. La decisión fue leída por los operadores como un nuevo aval al proceso de ordenamiento macroeconómico que intenta encarar el Gobierno.
Moody’s elevó la calificación del país desde Caa1 a B3 y, además, modificó la perspectiva de estable a positiva. De esta manera, la agencia se alineó con las mejoras que ya habían implementado, entre mayo y junio, otras dos grandes calificadoras globales: Fitch Ratings y S&P Global Ratings. En todos los casos, el movimiento refleja una lectura algo más optimista sobre la capacidad de pago y la dirección de la política económica local.
En el segmento de deuda en dólares, los bonos que venían presionados por el clima financiero internacional reaccionaron con una tendencia alcista. Entre los títulos más operados se destacaron el Bonar 2035, con un avance cercano al 0,5%; el Bonar 2041, que sumó alrededor de 0,3%; el Global 2029, con una mejora de 0,3%; y el Global 2030, que también avanzó en torno al 0,3%.
Como consecuencia de esas subas, el riesgo país –indicador que elabora el banco JP Morgan y que mide el sobrecosto que paga Argentina para endeudarse frente a los Estados Unidos– retrocedió 2,6% y se ubicó en torno de los 410 puntos básicos, uno de los niveles más bajos de los últimos meses.
Fuerte reacción de las acciones en Buenos Aires y Wall Street
El repunte también se hizo sentir en el mercado accionario, tanto en la Bolsa porteña como en Wall Street, donde cotizan los American Depositary Receipts (ADR) de las compañías argentinas. Según operadores consultados, el movimiento combina el impacto de la mejora de calificación con un rebote técnico tras jornadas de mayor volatilidad externa.
Entre los ADR, la cementera Loma Negra se ubicó al frente de las ganancias con un salto de aproximadamente 5,8%, impulsada por expectativas de mayor actividad en el sector de la construcción. Muy cerca se posicionaron los bancos, uno de los sectores más sensibles a los cambios de percepción sobre el riesgo país: Grupo Supervielle avanzó alrededor de 5,7%, mientras que Banco Macro escaló en torno a 5,2%.
En la plaza local, el índice líder S&P Merval trepó en la jornada un 3% y se ubicó en torno de los 3.379.771,44 puntos. Medido en dólares financieros mediante el contado con liquidación (CCL), el panel principal también mostró una mejora del orden del 3%, lo que indica una ganancia real para los inversores que miran el mercado en moneda dura.
Qué miran los analistas y desafíos hacia adelante
Especialistas en finanzas coincidieron en que la mejora de Moody’s reconoce el esfuerzo de consolidación fiscal y la reducción de desequilibrios macroeconómicos, aunque advierten que el camino por delante sigue siendo desafiante. Entre los factores que seguirán bajo la lupa se encuentran la evolución de la inflación, la capacidad del país para acumular reservas y la profundidad de las reformas estructurales.
Los analistas también destacan que una mejor calificación crediticia puede ayudar, en el mediano plazo, a bajar el costo del financiamiento para el sector público y privado, favoreciendo la inversión y el crédito. Sin embargo, subrayan que los mercados internacionales aún se mantienen cautelosos y que cualquier señal de retroceso en el programa económico podría revertir rápidamente las recientes mejoras.
“La suba de bonos y acciones es una señal de confianza, pero todavía estamos lejos de recuperar el grado de inversión. La clave será sostener las correcciones fiscales y la estabilidad financiera en el tiempo”, señalan operadores de la City porteña.
Con la mirada puesta en los próximos meses, los inversores seguirán de cerca los datos de actividad, inflación y reservas, así como las definiciones del Gobierno en materia de reformas. Por ahora, el guiño de Moody’s y el respaldo de las otras calificadoras aportan algo de aire a un mercado que venía tensionado por el contexto global y las propias fragilidades de la economía argentina.

