El mercado celebra la mejora del perfil crediticio argentino

El riesgo país argentino retrocede a 406 puntos básicos en el inicio de la rueda de este miércoles, luego de que la agencia calificadora Moody’s mejorara la nota de la deuda soberana. El movimiento implica una caída cercana al 3% respecto del último cierre y deja al indicador a las puertas de perforar el nivel de los 400 puntos, una barrera clave para la percepción de los inversores internacionales.
La baja del riesgo país se interpreta en la City como una ratificación del programa financiero del Gobierno nacional. Con un costo de financiamiento más acotado, se abre la posibilidad de nuevas colocaciones de deuda en los mercados internacionales, algo que, de consolidarse, permitiría diversificar las fuentes de recursos del Tesoro y, a la vez, enviar una señal de confianza hacia el sector privado.
El viceministro José Luis Daza sostuvo, en diálogo con Noticias Argentinas, que la decisión de Moody’s mejora de manera directa las perspectivas de inversión de las empresas radicadas en el país, al reducir el costo de acceso al crédito y alargar los plazos posibles de financiamiento. Un menor riesgo percibido se traduce, en la práctica, en menores tasas y mejores condiciones para proyectos productivos.
Con esta revisión, Moody’s se suma a los cambios adoptados semanas atrás por otras dos grandes calificadoras globales, Standard & Poor’s y Fitch, que ya habían mejorado su visión sobre la deuda argentina. La coincidencia de las tres agencias refuerza la lectura de que la economía local atraviesa una etapa de estabilización más sólida tras el período inicial de ajuste.
Fundamentos de la mejora y desafíos hacia adelante
En su análisis, Moody’s subrayó que el riesgo de incumplimiento del país se redujo a partir de la combinación de varios factores: superávits fiscales sostenidos, una inflación en trayectoria descendente y un proceso de liberalización económica que, según la agencia, fortalece la credibilidad de la política económica y contribuye a reducir la volatilidad macro.
La calificadora también hizo foco en la mejora de la posición externa de la Argentina. Señaló el mejor desempeño exportador y el incremento de la inversión extranjera directa en sectores como energía y minería, junto con un acceso más fluido al financiamiento externo. Este cóctel, indicaron los analistas, ayuda a consolidar las cuentas externas y mitigar los riesgos asociados a eventuales shocks internacionales.
- Riesgo país en 406 puntos básicos, con una baja del 3% frente al cierre previo.
- Moody’s mejora la calificación de la deuda argentina y se alinea con S&P y Fitch.
- Se destacan superávits fiscales, inflación a la baja y mayor inversión extranjera.
- El Gobierno gana margen para financiarse en los mercados internacionales.
“Las mejoras estructurales en las finanzas externas, combinadas con la estabilización macroeconómica en curso, podrían fortalecer aún más el perfil crediticio de Argentina”, evaluaron analistas consultados.
De cara a los próximos meses, el desafío pasa por sostener los equilibrios fiscales y la desinflación en un contexto social sensible, al tiempo que se busca aprovechar la ventana de mayor confianza para atraer capitales productivos. La evolución del riesgo país será una de las variables de referencia para medir si las expectativas positivas del mercado se transforman en inversiones concretas y crecimiento económico sostenido.

