La Justicia de EE.UU. confirma un duro revés para la Argentina

NewsITe
La Cámara de Apelaciones de Washington confirmó un fallo adverso para la Argentina en el litigio por la expropiación de Aerolíneas Argentinas y ordenó el pago de más de US$ 390 millones al fondo buitre Titan Consortium. El caso se originó en 2008, cuando el gobierno de Cristina Kirchner dispuso la estatización de la aerolínea de bandera, entonces en manos del grupo español Marsans.
Con esta decisión, la Justicia estadounidense ratifica la sentencia dictada en el marco del Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones (CIADI), el tribunal arbitral del Banco Mundial. En 2019, los demandantes ya habían obtenido un laudo firme a su favor, que la Argentina nunca cumplió, y que ahora se busca ejecutar a través del embargo de activos soberanos del país en el exterior.
El especialista Sebastián Maril, director de Latam Advisors, advirtió que el pronunciamiento de la Cámara de Apelaciones no sólo consolida la obligación de pago a Titan Consortium, sino que además “reactiva el caso Webuild, que estaba suspendido hasta que se decidiera el caso Aerolíneas”. De esta manera, se abre la puerta a nuevos reclamos millonarios contra el Estado argentino en tribunales internacionales.
Cómo se construyó el millonario reclamo contra el país
El conflicto por Aerolíneas tiene una larga historia en el CIADI. En 2017, el tribunal arbitral emitió su primera sentencia en contra de la Argentina, en favor de Marsans, por la manera en que se llevó adelante la expropiación. Con el paso de los años, la demanda cambió de manos y fue gestionada por Burford Capital, un estudio y fondo británico especializado en comprar pleitos de alto perfil, conocido también por su participación en la causa por la expropiación de YPF.
En 2018, con una sentencia a su favor por unos US$ 320 millones, Burford vendió el caso a Titan Consortium por aproximadamente US$ 107 millones, anticipando que la Argentina seguiría apelando y que el cobro podría demorarse varios años. Desde 2021, Titan viene litigando ante la Justicia de Estados Unidos para hacer efectivo el pago del laudo, apuntando a bienes y cuentas vinculadas al Estado argentino.
Cambio de estrategia y riesgo de embargos
Durante 2024, las partes parecían encaminadas a un acuerdo: se habían avanzado en los términos y condiciones, así como en la definición del monto de la deuda y los intereses acumulados. Sin embargo, el Gobierno argentino decidió modificar su estrategia judicial y no caucionó la sentencia, es decir, no ofreció garantías que aseguraran el futuro pago del laudo mientras seguían las apelaciones.
Esa decisión habilitó a Titan Consortium a iniciar los procedimientos para ejecutar el fallo en territorio estadounidense, mediante el embargo de activos soberanos argentinos. En casos similares, los demandantes suelen apuntar a cuentas bancarias, propiedades del Estado, participaciones en empresas o incluso bienes vinculados a representaciones diplomáticas, siempre que la Justicia considere que pueden ser alcanzados por la sentencia.
“Esta decisión también reactiva el caso Webuild que estaba suspendido hasta que se decidiera el caso Aerolíneas”, sostuvo el analista Sebastián Maril al evaluar el impacto del fallo de la Cámara de Apelaciones de Washington.
El nuevo revés judicial se suma a otros frentes abiertos en el exterior, en momentos en que la Argentina busca mostrar disciplina fiscal y mejorar su perfil de deuda. El desenlace de este conflicto y la eventual ejecución de embargos podrían sumar presión financiera y condicionar futuras negociaciones con acreedores e inversores internacionales.

