El dolor de Benicio, a casi un mes de la muerte de su madre

NewsITe
Buenos Aires, 21 de julio (NA).— A casi un mes de la muerte de la periodista y conductora Ernestina Pais, su hijo Benicio Guyot volvió a expresarse en redes sociales con una carta abierta en la que dejó al desnudo el impacto emocional que significó la pérdida. En un texto breve pero profundamente emotivo, el joven compartió recuerdos, dolores y reflexiones sobre el vínculo con su madre.
El mensaje fue publicado sobre un fondo negro, con letras blancas, reforzando el clima de duelo que atraviesa. Allí, Benicio admitió que todavía le cuesta asumir la ausencia física de Pais y que su cotidianeidad quedó marcada por el vacío que dejó la comunicadora, fallecida tras un accidente ferroviario en San Isidro, ocurrido el viernes 26 de junio.
“Te pienso y te abrazo mientras me rompo en mil pedazos. Leo nuestros últimos mensajes. Estábamos tan bien. Todo iba tan bien”, escribió el joven, en una descripción que refleja no solo el dolor por la muerte, sino también el corte abrupto de una etapa de armonía entre madre e hijo. El accidente, según remarca, partió en dos su vida y cargó de tristeza un día de la semana que antes pasaba inadvertido: “Manchados para siempre los viernes en mi vida, llenos de dolor y desesperación”.
En su carta, Benicio también hace una autocrítica sincera sobre todo aquello que siente que quedó pendiente. Habla de las palabras no dichas, de los miedos que le impidieron expresar con más claridad su amor y admiración por Ernestina. “Contemplo todo lo que no te dije, todo lo que no me animé a admitir que sentía. Que te amaba, tanto y tanto. Que no, no me das vergüenza, y que sí, que sí me enorgullecés”, escribió, al tiempo que reconoce que ahora esas confesiones llegan tarde.
El joven relata que, pese a saber que su madre ya no está, a veces todavía tiene el impulso de tomar el teléfono para llamarla, como si en algún rincón de su mente se negara a aceptar la realidad. Esa contradicción entre razón y deseo es uno de los ejes de su mensaje: “Siento que si levanto el teléfono y te quiero llamar, me vas a contestar, pero sé que no, que no va a suceder”, expresó.
Un amor que permanece más allá de la ausencia
A lo largo del texto, Benicio hace hincapié en que el amor recibido por parte de Ernestina quedó grabado en él como una marca imborrable. Reconoce que, como en cualquier relación familiar, hubo imperfecciones y diferencias, pero destaca que ese lazo afectivo fue intenso y determinante en su vida: “Porque el amor que yo recibía de tu parte, con todos los defectos que puede tener cualquier relación, lo tengo impregnado en cada parte de mi ser”, señaló.
El joven también recuerda los gestos cotidianos que hoy extraña, como los besos en la mejilla y las reiteradas muestras de cariño de su madre. En su reflexión, admite que creía que esos momentos serían eternos, hasta que la muerte se cruzó en el camino: “No caigo en que ya no estás, en que ya no me vas a llenar de besos el cachete mientras me repetís que me amás y yo, tan iluso, de creer que eso duraría para siempre”, escribió.
En el tramo final de la carta, Benicio reflexiona sobre lo difícil que es tomar dimensión, a tiempo, de lo que se tiene al lado y de las oportunidades que se dejan pasar. “Y cómo cuesta darse cuenta, lo suficientemente tarde, de todo lo que uno podría haber hecho distinto”, concluyó, dejando un mensaje que interpela a quienes atraviesan procesos de duelo o se enfrentan a la posibilidad de despedirse de un ser querido.
“Te pienso y te abrazo mientras me rompo en mil pedazos”, escribió Benicio en una carta que resume el dolor por la muerte de Ernestina Pais.
Hijo único de la reconocida periodista, Benicio había mantenido históricamente un bajo perfil frente a los medios. Sin embargo, desde el fallecimiento de Ernestina eligió usar sus redes como espacio de despedida y homenaje, compartiendo fotos de su infancia y textos íntimos en los que intenta procesar la ausencia y mantener vivo el recuerdo de su madre.

