Enfrentamientos a golpes, botellazos y corridas se registraron en distintos puntos de Río de Janeiro y en la ciudad de Búzios luego de la derrota de la Selección argentina ante España. La Policía brasileña intervino con palazos y gas pimienta para dispersar a los hinchas.

La derrota de la Selección argentina frente a España en la final del Mundial 2026 derivó en una serie de violentos incidentes entre hinchas argentinos y brasileños en distintos puntos de Río de Janeiro y en la ciudad de Búzios. La Policía brasileña intervino para controlar los disturbios y reprimió a los simpatizantes albicelestes con palazos y gas pimienta.
Los principales enfrentamientos ocurrieron en la zona de Copacabana y en Búzios, donde miles de personas se habían congregado para seguir la definición del campeonato en bares, kioscos y pantallas gigantes.
Videos mostraron peleas y corridas en la vía pública
Tras el pitazo final, comenzaron a circular en redes sociales numerosos videos que registraron escenas de extrema violencia. En las imágenes se observan peleas a golpes de puño, patadas y botellazos en plena calle, mientras decenas de personas intentaban alejarse del lugar.
Uno de los focos de conflicto se produjo sobre la avenida Atlántica, en Copacabana. Las grabaciones también muestran a automovilistas maniobrando para evitar los disturbios y a personas que registraban los hechos con sus teléfonos celulares.
Otro episodio se registró en la ciudad de Búzios, sobre la Rua das Pedras, en las inmediaciones de la avenida José Bento Ribeiro Dantas y la Rua Manoel Turíbio de Farias. Allí se había instalado una pantalla gigante para que residentes y turistas siguieran la transmisión de la final.
Los disturbios también se extendieron a otros estados
De acuerdo con medios brasileños, los incidentes no quedaron circunscriptos a Río de Janeiro. También se reportaron enfrentamientos con participación de hinchas argentinos en los estados de Santa Catarina, Bahía y Pernambuco.
Hasta el momento no trascendieron datos oficiales sobre la cantidad de personas heridas o detenidas como consecuencia de los disturbios registrados tras la final del Mundial 2026.

