A través de un proyecto de solicitud de informes, la senadora provincial Emilia Subiza busca generar respuestas oficiales respecto de la inconclusa obra de entubamiento del zanjón San Nicolás, iniciada en 2017 con recursos provinciales y paralizada en 2019. “La finalización de la obra Cuenca Teherán constituye una intervención prioritaria para reducir la vulnerabilidad hídrica de un amplio sector de la ciudad”, afirmó la legisladora de Hechos.

De la redacción de EL NORTE
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En la Cámara de Senadores de la Legislatura de la provincia de Buenos Aires, la nicoleña Emilia Subiza impulsa una iniciativa cuyo objeto es generar respuestas oficiales referidas a la paralizada obra de entubamiento del zanjón San Nicolás. Se trata de trabajos proyectados e iniciados con recursos provinciales en 2017 durante la gestión provincial de María Eugenia Vidal, que no tuvieron continuidad a partir de 2019 durante la administración del actual mandatario bonaerense Axel Kicillof.
Se trata, en concreto de un proyecto de solicitud de informes que la senadora integrante del bloque de Hechos busca hacer llegar al Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos a cargo de Gabriel Katopodis. El requerimiento de la legisladora nicoleña está encuadrado programa de Gestión de Riesgo Climático, en el marco de la Emergencia Climatológica de la Provincia establecida por decreto del Ejecutivo provincial en 2025.
Las consultas, que van de lo general a lo particular, son seis. A través de la primera de ellas, Subiza inquiere «qué acciones son llevadas adelante por el mencionado plan», qué «tareas de prevención se realizan», y cuáles son las «obras que se destinan a reducir el impacto de los eventos climáticos».
En el segundo y el tercer punto, solicita información sobre la «cantidad de obras en ejecución alcanzadas, cuál es el estado de ejecución de las mismas y fecha de finalización programada», por un lado, y por el otro pide un detalle acerca de «si existen demoras o interrupciones en las obras previstas, las causas de tales demoras y las acciones adoptadas para su reactivación».
El cuarto punto está centrado en la cantidad de estudios que se llevan adelante a través del programa, sus resultados y las medidas que se llevan adelante a partir de esos diagnósticos.
En el quinto punto el proyecto arriba finalmente al asunto particular de la obra de entubamiento del zanjón San Nicolás. «Indique si la obra de finalización del sistema de desagües pluviales cuenca del Teherán en el municipio de San Nicolás de los Arroyos será alcanzada por el mencionado programa, monto de inversión y plazo para la realización de obras», anotó Subiza en su proyecto.
Por último requiere a las autoridades provinciales que «enuncie cualquier otro dato que estime de interés inherente a la problemática planteada».
Los fundamentos
Hacia mediados de junio pasado, el Gobierno de la provincia de Buenos Aires presentó su Plan de Gestión del Riesgo Climático destinado a prevenir y responder a fenómenos meteorológicos extremos. El anuncio estuvo a cargo del ministro de Infraestructura y Servicios Públicos quien advirtió sobre la posible llegada de un evento de El Niño de características muy intensas.
Así lo presentaba el propio Katopodis: “Presentamos el Plan de Gestión del Riesgo Climático frente a los informes de los organismos especializados que advierten sobre la llegada de El Niño y la posibilidad de eventos climáticos extremos en los próximos meses”.
En ese contexto, Subiza indicó que uno de los objetivos centrales que tiene como fin su proyecto es “saber qué obras son alcanzadas en la provincia” y, en particular, qué previsi´n oficial existe respecto de “la obra que se está llevando adelante en la Ciudad de San Nicolás de los Arroyos”.
“La finalización de la obra Cuenca Teherán constituye una intervención prioritaria para reducir la vulnerabilidad hídrica de un amplio sector de la ciudad, mejorando la capacidad de conducción de los excedentes pluviales y disminuyendo el riesgo de anegamientos que afectan viviendas, infraestructura urbana, establecimientos productivos y la circulación vehicular”, argumentó la senadora de Hechos, quien subrayó que la culminación de los trabajos “permitirá mejorar de manera sustancial el funcionamiento hidráulico de uno de los principales sistemas de drenaje urbano” de nuestra ciudad.
Y añadió: “La inversión que puede realizar la provincia mediante el programa permitirá completar una obra cuyo desarrollo ya presenta un importante grado de ejecución, optimizando los recursos públicos previamente invertidos y posibilitando la puesta en funcionamiento integral del sistema proyectado”.

La obra
El zanjón San Nicolás es un desagüe de vital importancia para el escurrimiento del agua en la zona sur de la ciudad. Fue objeto de una ambiciosa obra de cambio de traza y entubamiento financiada por la provincia de Buenos Aires e iniciada en octubre de 2017, durante la gestión de María Eugenia Vidal, y discontinuada por la administración de Axel Kicillof tras su asunción en diciembre de 2019.
Sin recursos provinciales, la obra está paralizada desde octubre de 2019. Por aquellos días, las elecciones decretaban el cambio de mando en la provincia y, tras la asunción de la nueva administración comandada por Kicillof, nunca se reactivó. Hubo intentos posteriores, pero no prosperaron.
En octubre de 2017, el entubamiento del zanjón San Nicolás había sido presupuestado en 323 millones de pesos, que serían aportados por el Estado provincial en virtud de que las obras hidráulicas son responsabilidad del Estado bonaerense.
Inicialmente, la obra tenía un plazo de ejecución de 18 meses; es decir, que debía estar terminada en abril de 2019. Pero no fue así. Aunque inicialmente los trabajos avanzaron de acuerdo con los plazos previstos, al cabo de varios meses la inflación registrada por aquel entonces ralentizaba el ritmo. Hubo que redeterminar costos y renegociar el contrato original entre la Provincia y la unión transitoria de empresas que había ganado la licitación.
A los $323 millones presupuestados originalmente, hubo que agregar –allá por enero de 2019– otros $74 millones. El renegociado contrato sirvió para mantener los trabajos en marcha. Se recalculaba entonces que la obra estaría terminada en noviembre de 2019. Pero los costos siguieron en ascenso y el cambio en la coyuntura política también impuso una paralización. Tras el triunfo en las elecciones de octubre de 2019, el Gobierno provincial ingresante de Kicillof (reelecto luego en 2023) puso en revisión los proyectos en ejecución. Y la obra se paralizó.

