Las autoridades declararon la alarma roja en varias regiones, suspendieron las clases para este viernes y reforzaron el operativo de asistencia ante el avance del temporal.

Un fuerte temporal de lluvias y viento mantiene en emergencia a gran parte de Chile. Más de 500.000 personas permanecen sin suministro eléctrico, el Gobierno desplegó viviendas de emergencia y suspendió las clases para este viernes en varias regiones, mientras continúa el monitoreo de ríos ante el riesgo de desbordes.
El fenómeno climático afecta a diez de las 16 regiones del país. Los mayores inconvenientes se registran en Biobío y La Araucanía, ubicadas a unos 700 kilómetros al sur de Santiago, donde las intensas precipitaciones y las ráfagas de viento se mantienen desde la tarde del miércoles.
El ministro del Interior, Claudio Alvarado, informó que parte del stock de viviendas de emergencia fue enviado a las zonas más afectadas para asistir a las familias damnificadas.
Más de 90 viviendas afectadas
Hasta el momento, el temporal provocó daños en más de 90 viviendas, complicó la circulación en distintas rutas y obligó a un vuelo comercial a regresar a Santiago luego de que no pudiera aterrizar en Concepción debido a ráfagas de viento que alcanzaron los 107 kilómetros por hora.
Además, las autoridades mantienen una vigilancia permanente sobre los ríos de la región del Biobío y recomendaron no acercarse a las riberas de los cursos de agua Curanilahue y Pichilo, ante la posibilidad de crecidas.
Alarma roja y suspensión de clases
La Dirección Meteorológica de Chile declaró alarma roja para las regiones de Valparaíso, Coquimbo y Metropolitana, donde se encuentra Santiago, debido al riesgo de saturación de los suelos y la persistencia de lluvias intensas durante todo el fin de semana.
Como consecuencia de la emergencia, el Gobierno suspendió las clases para este viernes en las regiones Metropolitana, Coquimbo, Valparaíso, O’Higgins, Maule y Atacama.
El Gobierno sigue la evolución del temporal
Durante una recorrida por los equipos de emergencia de la Fuerza Aérea, el presidente de Chile, José Antonio Kast, destacó la importancia de la preparación ante este tipo de fenómenos.
“Es imposible detener un fenómeno climático, pero podemos estar preparados para reaccionar lo mejor posible”, señaló.
Según las autoridades, el temporal está asociado al fenómeno El Niño, que favorece la formación de sistemas frontales intensos con lluvias persistentes y fuertes vientos sobre la zona centro-sur del país.
El antecedente más grave ocurrió en agosto de 2024, cuando un temporal dejó al menos tres personas fallecidas y más de 1,2 millones de hogares sin energía eléctrica, uno de los mayores cortes registrados en Chile desde el terremoto de 2010.

