Maximiliano Pomargo aseguró que Diego Maradona atravesaba un fuerte deterioro en las semanas previas a su muerte y afirmó que llegó a plantearse una internación contra su voluntad. También declaró que alertó al médico Leopoldo Luque sobre el estado del exfutbolista.

En una nueva audiencia del juicio por la muerte de Diego Maradona, Maximiliano Pomargo, colaborador y secretario personal del exfutbolista, declaró como testigo y describió el deterioro físico y emocional que observó durante las semanas previas a su fallecimiento. Además, sostuvo que le advirtió al neurocirujano Leopoldo Luque sobre el consumo de alcohol del Diez y reveló que en octubre de 2020 se llegó a evaluar una internación involuntaria.
“Maradona no estaba bien. Le transmití a Luque que entraba en una caída libre. Estaba tomando mucho y no había manera”, declaró Pomargo ante el Tribunal.
Según explicó, el consumo de alcohol representaba una preocupación permanente para quienes integraban el entorno del exfutbolista y la situación se agravó durante los meses previos a la operación por el hematoma subdural. “Vivíamos en un contexto de varias situaciones que después mejoraba, dejaba de tomar y después volvía a tomar”, recordó.
El testigo también reveló que, en un momento, se analizó la posibilidad de internar a Maradona contra su voluntad. “En ese mes, si mal no recuerdo, en un momento se barajó la idea de internarlo a la fuerza, que me dijeron que era por un tema de medicación. Se hablaba de eso”, afirmó.
Durante su declaración, Pomargo explicó que Luque concentraba todas las decisiones relacionadas con la atención médica del exfutbolista. “Era la persona encargada de la salud. Diego le pedía desde un oculista hasta un dentista. Era la persona que lo trataba”, señaló.
Asimismo, recordó que la psiquiatra Agustina Cosachov comenzó a intervenir cuando el consumo de alcohol se intensificó. “Diego empieza a tomar mucho. Entonces dijimos: ‘¿Qué hacemos? Está tomando demasiado’. Ahí aparece Agustina. Después Diego prometió que no iba a tomar más y estuvo un mes y medio o dos meses sin consumir”, relató.
La decisión de avanzar con la internación domiciliaria
Pomargo también se refirió a la internación domiciliaria que se dispuso después de la cirugía por el hematoma subdural y aseguró que esa alternativa surgió porque Maradona rechazaba ser trasladado a una clínica psiquiátrica.
“Diego no quería ser internado en un psiquiátrico. Eso lo enfurecía. Por eso empieza el tema de la internación domiciliaria. Siempre fue por su adicción al alcohol”, sostuvo.
Durante la audiencia, además, se exhibieron conversaciones por chat entre Pomargo y Luque, intercambiadas entre agosto y octubre de 2020. En uno de esos mensajes, el neurocirujano advertía: “Con la pastilla, la enfermedad y el alcohol, es una bomba de tiempo”. En otro, le comunicaba que evaluaba “cómo gestionar la domiciliaria”, aunque manifestaba sus dudas sobre su efectividad.
En ese contexto, Pomargo insistió en que la internación domiciliaria tenía como objetivo abordar la adicción al alcohol y aclaró que la decisión correspondió exclusivamente al equipo médico. “Era una internación domiciliaria por la adicción al alcohol, eso lo decidían los médicos”, declaró. Además, remarcó: “Nunca hubiera hecho nada en contra de la voluntad de Diego”.
El colaborador también contó que participó de la reunión realizada un día antes del alta de la Clínica Olivos, junto a Luque, Agustina Cosachov, las hermanas de Maradona, Verónica Ojeda, Víctor Stinfale y otros allegados. Según explicó, las hijas del exfutbolista le pidieron que asistiera y, antes del encuentro, Maradona le solicitó que grabara la reunión porque creía que volverían a internarlo.
“Diego decía a todo que lo querían internar, y no era así”, afirmó.
Por último, Pomargo declaró que pocos días antes de la muerte del exfutbolista observó una importante hinchazón en su cuerpo y se comunicó con Luque y Cosachov para consultar por su estado. Según su testimonio, ambos profesionales le respondieron que esa condición se debía a que Maradona llevaba mucho tiempo acostado.

