Imputan a dos ciudadanos bolivianos por una maniobra aérea irregular en Salta

NewsITe
Dos ciudadanos bolivianos fueron imputados y quedaron en prisión preventiva en el norte de Salta, acusados de intentar contrabandear una avioneta valuada en alrededor de 150.000 dólares. La maniobra, detectada en el aeródromo General Enrique Mosconi, derivó en una investigación penal a cargo de la fiscal federal Lucía Orsetti, de la Sede Fiscal Descentralizada de Tartagal, y en la intervención del juez federal de garantías de Orán, Jorge Gustavo Montoya.
Los imputados, identificados como C.M.P., piloto de 46 años, y D.M.A., de 40, fueron señalados como coautores de ejercer funciones aeronáuticas sin la debida habilitación, figura prevista en el artículo 221 del Código Aduanero, que contempla penas de entre 6 meses y 4 años de prisión. Además, se les atribuye la coautoría de tentativa de contrabando de importación calificado por el uso de un medio de transporte aéreo fuera de las rutas autorizadas y por el valor de la mercadería involucrada, en este caso la aeronave, según lo previsto en el artículo 865, incisos e) y i) del mismo cuerpo normativo, con un rango de penas que va de 4 a 10 años de prisión.
La maniobra bajo la lupa de la Justicia federal
La causa se originó el 9 de julio, cuando personal de seguridad del aeródromo General Mosconi advirtió una maniobra inusual. Esa mañana aterrizó una avioneta Cessna 210 que, según se presume, provenía de Paraná, Entre Ríos, aunque el plan de vuelo autorizado indicaba que debía llegar desde Santiago del Estero. La incongruencia activó las alertas y dio pie a actuaciones administrativas y judiciales.
Horas más tarde, los dos acusados se presentaron en el lugar. De acuerdo con la reconstrucción fiscal, el piloto informó que solo revisarían el tren de aterrizaje de la aeronave, sin intención de despegar ni contar con un nuevo plan de vuelo. Sin embargo, ambos abordaron la avioneta y realizaron un vuelo de aproximadamente 35 minutos sin autorización, para luego aterrizar nuevamente en el aeródromo y retirarse del lugar. Antes de irse, aseguraron que la aeronave quedaría allí hasta el día siguiente, cuando regresarían con combustible.
Tras abandonar el aeródromo, los hombres se dirigieron en remise hasta el hotel General Mosconi, ubicado sobre la avenida Ciro Echesortu, donde se alojaban desde el 30 de junio en la habitación 103. La fiscalía encomendó a la Gendarmería Nacional una serie de tareas investigativas que incluyeron seguimientos, relevamientos de cámaras y allanamientos.
Allanamientos, secuestros y detenciones
Al día siguiente, cuando los sospechosos volvieron a abordar el remise y abandonaron el hotel, fueron interceptados en un control instalado en el kilómetro 1423 de la Ruta Nacional 34, a la altura del acceso al aeroclub Vespucio, también en General Mosconi. Allí quedaron detenidos y se comprobó que llevaban las llaves de la avioneta, documentación personal, dos mochilas con vestimenta, tres bidones de 30 litros y tres teléfonos celulares.
Con autorización judicial, se allanó la habitación de hotel ocupada por los imputados, donde se incautó, entre otros elementos, el envoltorio de una tarjeta SIM. En paralelo, se inspeccionó la avioneta, que permanece secuestrada bajo custodia de Gendarmería. Expertos de Criminalística realizaron peritajes en la baulera y en el interior de la aeronave, sin hallar rastros de estupefacientes, aunque la hipótesis de contrabando se sostiene por el presunto intento de introducir al país la aeronave por vías irregulares.
Prisión preventiva y antecedentes del piloto
En su presentación, la fiscal Orsetti enumeró las pruebas recolectadas y destacó que ambos acusados habrían ingresado a la Argentina por un paso migratorio no habilitado y se habrían instalado en el hotel a la espera de instrucciones. También hizo hincapié en el contenido de los celulares secuestrados, donde se registraron conversaciones de interés para la causa y videos tanto del vuelo no autorizado como de otras aeronaves que les habrían sido ofrecidas.
La defensa, a cargo del abogado Rambert Alexis Ríos, aceptó parcialmente la acusación al reconocer la irregularidad del vuelo sin habilitación, pero rechazó la responsabilidad por la tentativa de contrabando de la avioneta. Los imputados optaron por no declarar, siguiendo el consejo de su representante legal.
Tras escuchar a las partes, el juez Montoya convalidó la imputación formulada por la fiscalía, avaló las medidas de investigación desplegadas y dispuso la prisión preventiva por 80 días para ambos acusados, entendiendo que persisten riesgos procesales. En su resolución, también recordó que el piloto C.M.P. fue condenado en 2010 por la Justicia de Paraguay a 20 años de prisión por el tráfico de 440 kilos de cocaína, pena que terminó de cumplir en Bolivia luego de haber sido autorizado a regresar a su país tras cinco años de detención.
La avioneta Cessna 210 continuará secuestrada mientras avanza la investigación, que busca determinar si formaba parte de una estructura más amplia de contrabando aéreo en la región del norte argentino.

