Los fallecidos tenían 86 y 89 años. En la escena intervinieron los bomberos, Policía Científica y personal del SAME.

Las víctimas, de 89 y 86 años, fueron encontradas sin vida en el departamento donde vivían, en un edificio de Diagonal Alberdi al 2300 de la ciudad de Mar del Plata. Los bomberos debieron forzar el ingreso a la vivienda y la principal hipótesis apunta a una intoxicación por monóxido de carbono.
La pareja fue identificada como Luis Alberto Carreras (89) y María Rosa Nápoli (86), ambos marplatenses. En tanto, tras una alerta que indicaba que los jubilados no atendían ni habían salido de la casa, efectivos de la comisaría primera se acercaron al departamento.
Tras el ingreso con ayuda de personal de bomberos, encontraron a las dos personas sin signos vitales. Un médico del SAME constató oficialmente los fallecimientos. Ante esa situación, se solicitó la intervención de Policía Científica para preservar la escena y realizar las pericias correspondientes.
Monóxido de carbono
De acuerdo con las primeras observaciones efectuadas en el lugar, la principal hipótesis es que las muertes se produjeron por una intoxicación con monóxido de carbono, aunque esa posibilidad deberá ser confirmada con los estudios periciales y las autopsias ordenadas por la Justicia.
La investigación quedó a cargo de Constanza Mandagarán, de la Fiscalía Nº 4, que inició una causa por averiguación de causales de muerte y dispuso una serie de medidas para establecer con precisión qué ocurrió dentro del departamento.
El caso vuelve a poner de relieve el riesgo que representa el monóxido de carbono durante los meses de bajas temperaturas. Se trata de un gas imperceptible para las personas y suele originarse por el mal funcionamiento de artefactos a gas o por la falta de ventilación en ambientes cerrados.

El asesino silencioso
Con la llegada del frío aumenta el uso de estufas, calefones, hornallas, braseros y otros artefactos de combustión. Si no funcionan bien o si los ambientes no están ventilados, pueden producir monóxido de carbono, un gas tóxico y potencialmente mortal.
El monóxido de carbono no se ve, no tiene olor y no irrita, por eso puede intoxicar sin que se advierta su presencia, por lo que se lo suele calificar como un “asesino silencioso”. Se genera por la combustión incompleta de materiales como gas, leña, carbón o kerosene, generalmente en artefactos defectuosos o en ambientes cerrados y mal ventilados.
Una vez inhalado, interfiere directamente en la capacidad de la sangre para transportar oxígeno, afectando rápidamente órganos vitales como el cerebro y el corazón.
Los síntomas de la intoxicación por monóxido de carbono suelen confundirse con cuadros virales o malestares propios de las bajas temperaturas u otras dolencias cotidianas: causa dolor de cabeza, mareos, debilidad, náuseas, somnolencia y confusión.
En casos más graves, la intoxicación puede provocar pérdida de conocimiento, dificultad respiratoria, convulsiones e incluso consecuencias fatales.
Si bien cualquier persona puede verse afectada, el riesgo es mayor en niños, adultos mayores y personas con enfermedades cardíacas o respiratorias, especialmente cuando permanecen muchas horas en ambientes cerrados.
Ante una sospecha de intoxicación, la recomendación es ventilar inmediatamente el ambiente, apagar los artefactos de calefacción, salir al aire libre y solicitar asistencia médica.

Medidas de prevención
- Ventilar los ambientes todos los días, incluso cuando hace frío: renovar el aire reduce significativamente el riesgo de acumulación de gases tóxicos.
- Realizar controles periódicos de los artefactos de calefacción con gasistas matriculados, verificar su correcto funcionamiento y evitar el uso de equipos en mal estado.
- No utilizar hornallas, hornos o braseros para calefaccionar ambientes cerrados sin ventilación adecuada. Las estufas sin salida al exterior representan otro factor de riesgo importante.
- En caso de detectar llamas amarillas – cuando deberían ser azules -, manchas de hollín, olor inusual o artefactos que se apagan con frecuencia. Frente a cualquiera de estas situaciones, es importante actuar rápidamente y consultar a un especialista.
- Si hay dos o más personas en un mismo ambiente con los mismos síntomas compatibles con los del monóxido de carbono, ventilar inmediatamente.

