Escalada bélica reaviva la suba del petróleo y enciende alertas globales

NewsITe
Los precios internacionales del petróleo profundizan su tendencia alcista y ya se ubican por encima de los US$ 85 por barril, impulsados por la renovada tensión militar entre Estados Unidos e Irán en la estratégica zona del estrecho de Ormuz, uno de los principales puntos de paso de crudo a nivel mundial.
En la jornada de este martes, el Brent, referencia para Europa y buena parte del comercio mundial, avanza 3,84% y cotiza en torno a los US$ 86,50 por barril. En paralelo, el West Texas Intermediate (WTI), indicador clave para el mercado estadounidense, sube 2,81% hasta ubicarse cerca de los US$ 80,03 por barril, consolidando así varios días de incrementos consecutivos.
La escalada de precios se produce luego del fin de la tregua entre Washington y Teherán. La ofensiva estadounidense e israelí contra objetivos en Irán, iniciada a fines de febrero, había sido sucedida por un acuerdo de paz que permitió una baja transitoria del Brent hacia la zona de los US$ 73. Sin embargo, los nuevos ataques y las declaraciones del expresidente Donald Trump, quien sostuvo que el entendimiento “se ha terminado”, volvieron a encender la inestabilidad geopolítica.
En las últimas horas, Irán lanzó misiles contra dos buques petroleros de Emiratos Árabes Unidos en el estrecho de Ormuz, en el marco de la disputa por el control de la navegación en esa vía marítima. Mientras Estados Unidos afirma que el tránsito permanece abierto, las autoridades iraníes sostienen que la seguridad no está garantizada, lo que alimenta la percepción de riesgo entre los operadores.
Un corredor clave para el suministro mundial de crudo
Por el estrecho de Ormuz circula aproximadamente una quinta parte del suministro global de petróleo. Cualquier amenaza sobre esa ruta repercute de inmediato en los mercados energéticos, que descuentan posibles problemas de abastecimiento. Esta combinación de riesgo geopolítico y tensión logística se traslada a los precios y reaviva los temores sobre un nuevo capítulo inflacionario a nivel global.
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) proyectó que, de sostenerse este escenario, el precio promedio del petróleo en 2026 podría ubicarse entre un 20% y un 25% por encima de los niveles de 2025. El organismo regional estimó además que el encarecimiento de la energía podría sumar entre 0,3 y 4,6 puntos porcentuales a la inflación anual de los países latinoamericanos.
Impacto potencial en Argentina y en la región
En el caso de Argentina, la CEPAL calcula que el impacto inflacionario adicional podría ubicarse en un rango de entre 0,9 y 2,5 puntos porcentuales en 2026, dependiendo de la evolución de los precios internacionales, del tipo de cambio y de la política de subsidios domésticos a los combustibles y la energía.
- Mayor presión sobre los costos del transporte y la logística.
- Posibles ajustes en los precios internos de naftas, gasoil y derivados.
- Riesgo de encarecimiento de la generación eléctrica en base a combustibles fósiles.
- Efectos indirectos sobre alimentos, bienes industriales y servicios.
La inestabilidad en Medio Oriente y las tensiones en el estrecho de Ormuz vuelven a colocar al petróleo en el centro de la escena económica mundial, con impacto directo sobre la inflación y el crecimiento.
Mientras los mercados aguardan señales diplomáticas que permitan descomprimir el conflicto, los gobiernos y bancos centrales de todo el mundo observan con preocupación la nueva suba del crudo. Para economías como la argentina, sensibles a los movimientos de los precios energéticos, el desarrollo de esta crisis será clave para proyectar el rumbo de la inflación y de los costos productivos en los próximos meses.

