Cura de Paraná irá a juicio por una conexión eléctrica que casi mata a un chico

NewsITe
Un sacerdote de la ciudad de Paraná, Entre Ríos, será sometido a juicio oral acusado de haber instalado una conexión eléctrica precaria en el portón de su vivienda, lo que provocó graves lesiones a un niño de 12 años. El imputado es el cura César Schmidt, a quien la fiscalía le atribuye el delito de tentativa de homicidio.
El episodio ocurrió el 7 de marzo pasado, cuando Esteban Bogado, de 12 años, tocó el portón de la casa del religioso y recibió una fuerte descarga eléctrica. El chico sufrió quemaduras en sus extremidades y en la zona temporal derecha, por lo que debió ser internado en terapia intensiva durante varios días, en estado delicado.
De acuerdo con la investigación, tiempo antes del hecho Schmidt habría decidido, por cuenta propia y “por seguridad”, electrificar parte del cerco de su propiedad. Para ello, según la acusación, realizó una conexión precaria desde un tomacorriente interno de la vivienda hacia un tejido metálico del portón, sin intervención de personal especializado ni medidas de resguardo.
Pericias de la empresa ENERSA, distribuidora de energía eléctrica en Entre Ríos, confirmaron que la instalación no respondía a una falla de la red sino que había sido efectuada por el dueño de la casa. Ese informe técnico fue clave para la fiscalía, ya que describió el sistema montado como una “fuente permanente de energía altamente riesgosa y apta para producir la muerte”.
Detalles de la acusación y pedido de pena
Además del informe de la empresa eléctrica, el expediente incluye el parte médico que detalla las lesiones sufridas por el menor: “heridas en la pierna izquierda, muslo, región inguinal, palma de la mano izquierda y zona temporal derecha”. La gravedad de esas quemaduras y el riesgo vital que atravesó el chico llevaron a encuadrar el caso como tentativa de homicidio.
Con estos elementos, la fiscal Patricia Yedro dispuso la elevación de la causa a juicio. En el debate oral, el Ministerio Público Fiscal y la querella buscarán una condena de seis años y medio de prisión de efectivo cumplimiento para el sacerdote. La defensa, por su parte, ya adelantó que insistirá con la absolución al sostener que no hubo intención de matar.
- El hecho ocurrió el 7 de marzo en la ciudad de Paraná.
- El niño, de 12 años, estuvo internado en terapia intensiva.
- Pericias de ENERSA acreditan que la instalación fue casera y peligrosa.
- La fiscalía acusa al sacerdote de tentativa de homicidio.
“Se trató de una fuente permanente de energía altamente riesgosa y apta para producir la muerte”, concluyó el informe técnico citado por la investigación.
El juicio permitirá reconstruir en detalle cómo se montó la conexión eléctrica y si el imputado conocía o no el riesgo que implicaba. Más allá del veredicto, el caso reabre el debate sobre las prácticas de electrificación de cercos y portones en propiedades particulares, una conducta que, realizada sin controles, puede derivar en tragedias evitables.

